Entrevista. Mohamed El Ghaidouni: “El papel de los musulmanes debe ser el de ciudadanos comprometidos con el bien común”
/ Entrevista
/ Mohamed El Ghaidouni es el presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña y miembro de la Comisión Permanente de la Comisión Islámica
Vamos camino de 34 años desde la firma del Acuerdo del 92 y los resultados no pueden ser más tristes. Sectores como la educación, en todas sus vertientes, la ciencia, la investigación, así como otros de carácter más social, como, por ejemplo, incentivar la cohesión entre comunidades, la participación de la juventud, otros como promover la participación de la mujer, la implementación de servicios útiles para la comunidad mediante una administración abierta, funcional y accesible, ya sea de tipo presencial o electrónica, facilidad para enterramientos, y tantas otras facetas de la vida que tienen un impacto directo en el día a día de cualquier ciudadano de a pie, sin que exista necesidad de preguntar por su confesión religiosa, siendo esta una de las interminables asignaturas pendientes de la CIE, pues si en esencia es una entidad socio religiosa, le sobró tiempo para configurar un Islam acorde con los designios socio culturales existentes en España, pero no ha sido así, siendo este, según muchos gestores de mezquitas y asociaciones es, sin duda, uno de los grandes fracasos de la Comisión que preside Adlbi
El clamor en la calle cada día es más patente, y los musulmanes de España exigen una mayor participación en los asuntos que les conciernen. La percepción de que es un cortijo en el que hacen y deshacen quienes ocupan puestos de responsabilidad es cada vez más sólida.
Mohamed El Ghaidouni ofrece su versión sobre algunos asuntos que tanto están afectando a los ciudadanos musulmanes de España. En sus respuestas se palpa un alto grado de comedimiento.
Él, El Ghaidouni, el hombre que en 2020 dio muestras de enfrentar la somnolencia que afecta a la Comisión Islámica, casi convertido en protagonista de una pica en Flandes, ofrece respuestas que no ventilan la espesa neblina que afecta a la comunidad musulmana. Hace el efecto de que la esperanza de una Comisión Islámica mejor y más equitativa con los principios dimanantes se disipa y degrada en los vericuetos de un verbo que adolece de la firmeza que exige la situación. La idea de que el cambio podría empezar desde dentro parece desvanecerse. Es lo que hay.
P.- ¿Qué interpretación hace de lo sucedido en el partido entre España y Egipto y cómo se debe actuar ante este tipo de acontecimientos?
R.- Lo sucedido es profundamente preocupante y no puede normalizarse en ningún ámbito, y menos aún en un evento deportivo de carácter internacional. El deporte debe ser un espacio de convivencia, respeto y valores compartidos. Ante este tipo de situaciones, la respuesta debe ser clara: tolerancia cero frente a cualquier manifestación de odio o discriminación. Es fundamental actuar desde la educación, la prevención y, cuando corresponda, desde los mecanismos legales existentes. Como sociedad, debemos reafirmar que la diversidad es un valor, no una amenaza.
¿Los cánticos obedecen a un impulso de la extrema derecha o es el reflejo de una percepción generalizada de rechazo?
Sería simplista reducirlo a una sola causa. Es cierto que determinados discursos de la extrema derecha contribuyen a generar un clima que normaliza este tipo de comportamientos. Sin embargo, también es responsabilidad de todos evitar que estos mensajes calen en la sociedad. España es una sociedad plural y mayoritariamente respetuosa. Por ello, debemos reforzar los espacios de convivencia y conocimiento mutuo para evitar que prejuicios o desinformación se conviertan en rechazo.
Usted es miembro de la Comisión Islámica, ¿Están haciendo algo para concienciar mejor a la sociedad española sobre qué es ser musulmán?
La Comisión Islámica de España trabaja precisamente en esa línea: ser un puente entre la comunidad musulmana y las instituciones, y contribuir a una mejor comprensión de la realidad musulmana en España. Se desarrollan acciones de diálogo institucional, colaboración con otras confesiones y acompañamiento a las comunidades. Es un trabajo continuo, discreto y responsable, enfocado a garantizar derechos y fomentar una convivencia basada en el respeto mutuo.
Han pasado varios años desde la publicación de la carta abierta de Said Ratbi… ¿Qué ha cambiado desde entonces?
Toda organización es susceptible de mejora, y la crítica constructiva es necesaria. Desde entonces se ha avanzado en la consolidación de principios como la transparencia, la profesionalización y la coordinación institucional. La Comisión Islámica debe seguir evolucionando, reforzando su capacidad de representación y servicio. Lo importante es entender que no es una estructura estática, sino un órgano en constante mejora al servicio de la comunidad y del conjunto de la sociedad.
La sensación de orfandad entre los ciudadanos musulmanes… ¿Qué hacen ustedes para paliarla?
Es una percepción que debemos atender con responsabilidad. La Comisión Islámica trabaja para acompañar a las comunidades, defender sus derechos desde la legalidad y reforzar los canales de participación. Pero también es importante transmitir que esta institución es una herramienta colectiva: cuanto más respaldo, implicación y confianza reciba, mejor podrá cumplir su función. No debe verse como un problema, sino como una oportunidad que entre todos debemos fortalecer.
Usted simboliza unión, entendimiento y estabilidad entre las distintas formaciones musulmanas radicadas en Cataluña, ¿Cuáles son los fines que les mantienen en armonía y sin disensiones internas?
Los principios que nos unen son claros: el respeto a la legalidad, el compromiso con la convivencia, la defensa de los derechos fundamentales y la voluntad de servicio a la comunidad. Cuando se trabaja desde estos valores, las diferencias se gestionan de forma constructiva. La diversidad interna no es una debilidad, sino una riqueza que, bien gestionada, refuerza el proyecto común.
Vamos camino de 34 años desde la firma de los Acuerdos del 92. Entiendo que hacer un balance rápido no es fácil, ¿Qué logros destacaría y qué fracasos subrayaría? ¿Está convenientemente organizada la Comisión Islámica o es un cúmulo de incertidumbres, como viene a decir Ratbi en su carta?
Los Acuerdos de 1992 supusieron un hito histórico en el reconocimiento de los derechos de los musulmanes en España. Han permitido avances en ámbitos como la libertad religiosa, la educación o la asistencia religiosa. Sin embargo, queda camino por recorrer en su plena aplicación.
En cuanto a la Comisión Islámica, es una institución necesaria y legítima, que debe seguir perfeccionando su organización y funcionamiento. Más que hablar de incertidumbres, debemos hablar de un proceso de consolidación que requiere el compromiso de todos.
¿Cuál es el grado de su relación con el resto de miembros de la Comisión Islámica?
La relación es de trabajo y cooperación. Como en cualquier órgano representativo, existen sensibilidades diversas, pero el objetivo común es claro: garantizar los derechos de los musulmanes en España y fortalecer la interlocución con las instituciones. Ese objetivo compartido es el que guía la relación entre sus miembros.
¿Cómo están las cosas en Cataluña para quienes profesan la religión musulmana? ¿Cómo de importante es el grado de tolerancia y qué rol pueden jugar los musulmanes en la sociedad catalana?
Cataluña es una sociedad plural donde la convivencia es, en términos generales, positiva. El grado de tolerancia es un factor clave que debemos preservar y reforzar. Los musulmanes forman parte activa de la sociedad catalana y contribuyen en todos los ámbitos: económico, social y cultural. Su papel es, y debe ser, el de ciudadanos comprometidos con el bien común.
En el Registro del Ministerio de Justicia ya hay más de 1850 entidades inscritas bajo el signo del Islam, ¿Qué opinión le merece este dato? ¿Son necesarias tantas organizaciones o es el resultado de un pensamiento colectivo de cada uno con la suya?
Es un reflejo de la diversidad y del arraigo de la comunidad musulmana en España. Puede interpretarse como una muestra de dinamismo asociativo. No obstante, también plantea el reto de mejorar la coordinación y la representación. La clave no es tanto el número, sino la capacidad de trabajar de forma conjunta y eficiente.
¿Cómo debe ser la respuesta de los ciudadanos musulmanes ante los crecientes ataques de la extrema derecha? ¿Qué pueden hacer desde una posición individual y colectiva?
La respuesta debe ser firme, serena y siempre dentro del marco legal. A nivel individual, actuar con responsabilidad y civismo. A nivel colectivo, reforzar la unidad, el diálogo y la colaboración con el resto de la sociedad. No debemos caer en la confrontación, sino en la defensa de nuestros derechos desde los valores democráticos y el respeto.
Por favor, nombre 10 propuestas para mejorar la gestión de la Comisión Islámica, para hacerla más participativa y cercana a comunidad que dice representar y a la sociedad española en general
- Reforzar la transparencia en la gestión y la comunicación.
- Profesionalizar los equipos con perfiles cualificados.
- Mejorar los canales de participación de las comunidades.
- Impulsar la formación interna en gestión y liderazgo.
- Fortalecer la interlocución con las administraciones públicas.
- Establecer mecanismos claros de rendición de cuentas.
- Fomentar la cooperación con otras confesiones religiosas.
- Desarrollar estrategias de comunicación hacia la sociedad.
- Crear espacios de escucha activa con las comunidades.
- Consolidar una estructura organizativa estable y eficiente.