Defender el halal
/ A la prohibición de la celebración de festividades religiosas en instalaciones públicas y la oposición al uso del burka y el niqab, se le suma ahora el intento de bloquear la disposición de menús halal en los servicios de comedores de las administraciones
/ Los grupos políticos de derecha y ultraderecha sacan rédito de unas entidades islámicas cobardes, asustadizas y ausentes en la defensa del marco jurídico español
Esta semana muchos plenos municipales van a acaparar titulares y portadas por la orden de Vox, a la que cordialmente se ha adherido el PP, de proponer mociones en los ayuntamientos y parlamentos autonómicos contra “la imposición del menú halal en los centros públicos”. Otra propaganda gratuita a la que se han aficionado atacando frontalmente a la comunidad musulmana de España.
Lo que antaño podría resultar impropio, ahora se torna costumbre verter ataques al islam desde unas formaciones políticas que no saben hacer política, que no tienen programa para dar solución a los problemas reales de la ciudadanía y que se entretienen vociferando su odio y rechazo a los que, afortunadamente, ni piensan ni rezan como ellos.
La última estupidez de estos días es tergiversar los derechos culinarios de los escolares que hacen uso de los comedores escolares con una verborrea tan absurda como ridícula. Su campaña de odio, ahora contra los alumnos musulmanes, delata que ni los menores están a salvo de su inquina. Será que la Ley del Menor y todas las disposiciones legales que les amparan no caben en su agenda.
La entrada en vigor en abril del RD 315/2025 por el que se establece la obligatoriedad de disponer de menús especiales por motivos éticos o religiosos en los centros educativos, responde a la necesidad de atender las demandas nutricionales acordes con las pautas alimentarias confesionales, perfectamente compatibles, como lo son por razones médicas o intolerancias. Así se aprobó hace un año, dando un margen de un año para su entrada en vigor, el 16 abril de 2026.
Así, todo alumno que lo solicite podrá disponer de este menú especial: halal para el alumnado musulmán, kosher para el alumnado judío, u otro para cualquier alumno que profese otra confesión o inclinación vegana u ovolactovegetariana.
En estos momentos, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 está tramitando la implementación de los menús por motivos confesionales en los centros públicos y privados destinados a personas dependientes o con necesidades especiales.
Acoha lleva años trabajando porque se atienda la demanda del menú conforme a los preceptos religiosos islámicos de acuerdo con la dimensión espiritual y las particulares de la ley islámica, informando, alentando a las familias a solicitarlo, facilitándoles un modelo de solicitud, ofreciendo asesoramiento legal, instando a participar en las audiencias públicas del Gobierno y trasladando directamente esta necesidad a los diferentes ministerios españoles. Su reconocimiento en el artículo 14 de la Ley 26/1992 del Acuerdo de Cooperación parece que no ha surtido efecto hasta hace bien poco, precisamente por la acción de agentes sociales y políticos más que por entes islámicos. Es harto dramático leer las declaraciones de ciertos miembros de comunidades islámicas lamentándose que, a día de hoy, no se ofrezca menú halal a los alumnos musulmanes. Entre los muchos a los que se les ve llorando por los rincones, destaca el caso del imán de Badajoz, Adel Najjar, miembro de la junta directiva de Ucide, delegado de la Comisión Islámica en Extremadura y miembro de la junta directiva y comisión permanente de la Comisión Islámica.
La catadura moral de quienes dirigen la Comisión Islámica es vergonzosa y reprobable, difícilmente defendible desde cualquier estándar mínimo de responsabilidad institucional. Su pasividad ante el desarrollo efectivo de los derechos de los ciudadanos musulmanes recogidos en el Acuerdo de Cooperación, resulta alarmante pues, en la práctica, les delata el abandono al que han sometido al Halal, sin dejar de lado a todas aquellas federaciones que se presumen representantes de la comunidad musulmana de España.
Tras 34 años, la CIE no ha hecho absolutamente nada para defender el menú halal en las dependencias de las administraciones públicas, menos aún en las privadas. Un registro de marca halal momificado en su cajón es no hacer nada. Solo evidencia su gestión estéril. Como tampoco trabajar por su desarrollo legislativo, denunciar las prácticas fraudulentas y opacas de empresas y certificadoras “halal”, y la estafa de productos promocionados como halal con tan solo una pegatina en su envoltorio. Con el halal como con todo, la CIE mira para otro lado.
Parte de que el halal esté siendo vapuleado por estos grupos políticos se debe a la cómplice degradación del propio concepto del halal por parte de la CIE, que tan solo se preocupa porque sigan llenándole los bolsillos con magníficas subvenciones mientras fantasea con alfombras rojas de poder a su paso.
Ante esa irresponsabilidad de acción – e irrelevancia-, Acoha ha solicitado al Gobierno de España la regularización de un estándar halal que proteja al consumidor y le defienda, también, de esos personajes tóxicos -internos y externos- que hostigan sin miramientos el concepto y la vida halal.