domingo 05.04.2020

Momentos de incertidumbre

* Por el Sheij Ahmed Bermejo
 
 

He he estado dando vueltas a qué podemos hacer, como creyentes que somos, para afrontar esta situación y momentos que estamos viviendo, o mejor dicho, qué lecciones podemos obtener de ella. Es fácil caer en teorías de que es todo una cortina para conseguir esto o aquello, que es una guerra para controlar el mercado internacional, que ha sido creado con unos fines, que se está probando el control que se tiene sobre la sociedad, que es todo cosa de los americanos, los judíos, o los chinos, etc., etc.

Yo no digo que no sea cierto, que puede serlo, y seguramente gran parte lo sea, pero no es mi asunto dilucidarlo y creo que como creyentes en Allah, en Su Poder y en Su Decreto lo que no debemos olvidar nunca, es que nada ocurre en los cielos y en la tierra que no sea por la Voluntad de Allah.

Una de las lecciones más importantes que podemos obtener con lo que estamos viviendo, es que por mucho que nos empeñemos, por mucho que planeemos, por mucho que lo queramos tener todo estructurado y controlado… el futuro no es nuestro, no nos pertenece, no tenemos control sobre él. ¿Y quién tiene el poder y control sobre él? Lo tiene Allah, única y exclusivamente Él; por eso decimos: masha allah, la haula wa la quwata illa billah. Así lo ha querido Allah, no hay fuerza ni poder que no vengan de Allah.

Buscamos el tadbir, nuestros nafs controlador nos llama a eso, buscamos el tenerlo todo bien atado y bajo control, el tenerlo todo en orden, el tenerlo todo controlado; eso es lo que queremos y buscamos, lo planificamos todo, y no hay nada malo en ello, pero lo que ocurre, es que en ese planificar, olvidamos que el único y verdadero planificador es Allah, subhanahu wa ta’ala.

Esta situación que estamos viviendo nos debe abrir los ojos a ello, a cómo Allah trastoca y cambia lo que está planeado por nosotros, cómo altera todos nuestros planes de futuro con algo tan pequeño que ni siquiera podemos ver. Y cómo hace con ello que las grandes potencias, con todos sus avances, su tecnología, sus fuerzas, colapsen por completo, que todo el ‘sistema’ se tambalee; y todo ello por algo que no podemos tan siquiera ver con nuestros ojos desnudos.

Demos pues la vuelta a la tortilla y veamos esto como una oportunidad que Allah nos está dando para que reflexionemos sobre ello, para que nos volvamos a Él, para que llenemos nuestro corazón de confianza en Él, para que seamos conscientes de la haula wa la quwata illa billah. No hay fuerza ni poder que no vengan de Allah.

Afrontando la situación de esta manera tal vez consigamos tranquilizar y sosegar nuestros corazones en la histeria que estamos viviendo. Ya que verlo y afrontarlo así es parte de nuestra creencia, es parte de lo que, como musulmanes creyentes en Allah corre por nuestras venas; esto es la creencia, esto es el Iman, y por ello Allah dice: “Los que creen y tranquilizan sus corazones por medio del Recuerdo de Allah. ¿Pues no es acaso con el Recuerdo de Allah con lo que se tranquilizan los corazones?” (13, 28).

Creemos en Allah y creemos que no hay fuerza ni poder que no vengan de Él, creemos en Allah y creemos que no hay prueba que no venga de Él, creemos en Allah y mantenemos siempre la buena opinión de Él, creemos en Allah y tranquilizamos nuestros corazones en tiempos de confusión y momentos de incertidumbre con el Recuerdo de Él.

Lo que estamos viviendo es también una oportunidad para aumentar nuestro recuerdo de Él; hagámoslo, aumentemos nuestro dhikr de Él; y no se me ocurre mejor manera de hacerlo que con uno de sus nombres más poderosos, un nombre que se repite en siete ocasiones a lo largo del Corán, un nombre con una fuerza y un significado que en muchas ocasiones nos pasa desapercibido. Este nombre es Al-Latif, el Sutil.

El poder de este nombre de Allah lo conocía el Profeta Yusuf, ‘alaihi salam, y por eso a pesar de las dificultades que vivió en su vida, a pesar de haber sido arrojado a un pozo cuando no era más que un joven, separado del amor y la ternura de sus padres, a pesar de haber sido vendido y tratado como esclavo, a pesar de haber sido encarcelado cuando era inocente, se dirigió a Su Señor diciendo: “Realmente mi Señor es Sutil en lo que quiere y es cierto que es el Conocedor, el Sabio” (12, 100).

Este fue su du’a para salir de la dificultad, esta fue su súplica para superar las pruebas a las que Allah lo había sometido; y entonces Allah cambió su dificultad por facilidad y le dio poder y soberanía sobre la tierra. Y este es el du’ade los hombres de Allah, de los que conocen el Poder de Allah, los que conocen la Misericordia de Allah, los que conocen la Sutileza de Allah.

Y es que este nombre de Allah, Al-Latif, es un nombre con una fuerza inmensa. Por eso en estos momento que estamos viviendo, en estos momentos de dudas, de incertidumbre e incluso de miedo, en estos momentos en los que vemos la enfermedad y la angustia a nuestro alrededor, aferrémonos al Recuerdo de Allah, que es quien todo lo puede y todo lo sabe, con este nombre lleno de poder y majestuosidad; pedir con sinceridad, repetir constantemente este nombre, hacerlo después de cada oración, encomendaros a Allah como lo hizo el Profeta Yusuf.

Y entonces Allah nos dará facilidad, nos dará misericordia para afrontar estos momentos de dificultad y padecimiento, pondrá dulzura en el corazón para suavizar el Decreto y, por encima de todo, nos hará reconocer que Allah es Sutil con Sus Siervos y nos hará ver que “Realmente mi Señor es Sutil en lo que quiere y es cierto que es el Conocedor, el Sabio”.

Lo único que puedo hacer en estos momentos es recordaros que todo viene de Allah, que no hay fuerza ni poder excepto en Él y que Él es Poderoso sobre todas las cosas. Y el único consejo que puedo daros es que hagáis este dhikrconstantemente, solos y con vuestras familias, en voz baja y en voz alta, en todo momento, después de cada oración; mantened vuestra lengua húmeda con este dhikr, recordad abundantemente el nombre del Latif. Y entonces Allah, que es Sutil con Sus siervos, que es Bondadoso con nosotros, nos cubrirá con Su Misericordia, pondrá dulzura en nuestros corazones, y nos hará recibir con facilidad, sutileza e incluso dulzura el Poder de Su decreto.

Oh Allah, Tú que eres Latif te pedimos que nos cubras con Tu Lutf.

Allahumma ya latifu nasaluka al-lutfa fi ma yarat biqi al-maqadir.

P.D: De hecho, uno de los significado del Al-Latif, es que no hay nada, por grande o pequeño que sea, ya esté manifiesto o se mantenga oculto, de lo que Allah, Ensalzado Sea, no tenga conocimiento.

  

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