sábado 04.07.2020

¡Que nos pilla el toro!

* Opinión

* Por Óscar Nombela

 
 

Estamos a pocas semanas de que volvamos a recibir a turistas en las zonas costeras y de mayor interés turístico.

El próximo lunes termina el Estado de Alarma. Empieza el reto de abrir las playas y todavía no hay unidad de criterio y existen dudas razonables sobre las diferentes medidas. Hemos observado, a lo largo de las últimas semanas, desde lo más peregrino hasta las propuestas más vanguardistas, e incluso algunas más próximas a la ciencia ficción, en lo que ya parece un camino sin retorno. Hemos pasado de una situación de cierre a la apertura de las playas desde el pasado lunes. Pero no tenemos claro todavía qué vamos a hacer, ni cómo nos vamos a organizar.... Porque seguimos soportando la intransigencia de los que no entienden que es metafísicamente imposible rellenar una botella de litro con un galón o con una arroba de líquido...

Hoy se ha aprobado una línea de ayudas económicas para el sector de algo más de 4.200 MM de €, de los que aproximadamente el 60% van para dar oxígeno financiero, esto es para evitar que la hemorragia acabe por desangrar. Es comprensible que lo anuncien el día siguiente a los 3.750 MM de € que se le dieron hace un par de días al sector de la automoción. La diferencia entre ambos sectores es que al Turismo se le dan las ayudas principalmente mediante préstamos (de los que se devuelven) para que se digitalice, se forme e informe, se promocione, sea más competitivo, haga que recuperen la confianza en él y mejore la competitividad frente a otros países, mientras que al sector del automóvil, se le da dinero (del que no se devuelve) a los clientes directamente para que compren a mejores precios. ¿Parece igual? Nada que ver (…).

Hay un numeroso grupo de personas y entidades trabajando en ello, pero queda muy poco tiempo y muchas cosas por poner en funcionamiento y también por contrastar, porque debemos ser conscientes que nos enfrentamos a numerosos y nuevos retos.

Una de las cuestiones principales por resolver es el tener un criterio unificado de gestión, entre otras cuestiones, de los aforos. Es muy difícil plantear un sistema equilibrado, justo, abierto y equitativo, que permita el acceso a todos, especialmente en las playas. Hay que tener claro que es uno de nuestros principales reclamos, por lo que sería primordial centrar el foco de atención en su correcta gestión y tenerlas bien organizadas. Pero lejos de lanzar unas directrices únicas y centralizadas, lo que se ha hecho es delegar en nueva competencia, mediante un lanzamiento de patata caliente a los Municipios, a los que les ha dado la “libertad” de gestionarlas... 

Desde las entidades de promoción turística se están impulsando numerosas medidas, encaminadas a mantener, pese a las restricciones, un destino atractivo, pero también seguro y fiable para el visitante tanto nacional como internacional. Desde los Municipios, las Asociaciones hosteleras, Agencia de viajes, Tour operadores, empresas de transportes, servicios y demás intervinientes en el ecosistema del turismo, se pretende ofrecer un servicio de garantía al turista, aunque ello suponga arriesgar la campaña parcialmente.

Como dice el refrán, " la libertad de uno empieza dónde acaba la de los demás ". Es por ello por lo que, si bien tenemos que establecer los adecuados mecanismos de control para nosotros mismos, de igual manera debemos poder exigírselos a los demás en una relación comercial que debería ser justa.

Si de algo nos tienen que haber servido estos dos meses de reflexión obligatoria es de habernos dado cuenta de que las cosas tienen que cambiar. No todo vale. Pagar no da derecho ilimitado. Todos tenemos derechos y obligaciones, aunque paguemos. Es una cuestión de responsabilidad, de solidaridad, de igualdad, de fraternidad, de respeto... No hablo de una utopía, sino de un nuevo modelo económico y social, el nuevo paradigma, que debería primar sobre los derechos que uno se pretenda atribuir. 

De nada nos sirve seguir aceptando las ilimitadas y crecientes exigencias de los grandes pagadores cuando no es posible, porque hemos aprendido que hay cosas que priman más, cómo, por ejemplo y principalmente, la salud.

Puede ser que nos pille el toro, pero lo que debemos evitar a toda costa, es que haya cornada mortal de necesidad.

Ánimo y al toro!

¡Que nos pilla el toro!
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