domingo 05.04.2020

Tiempo de esperanza, tiempo de Rahma (Clemencia-Misericordia)

* Por Marian Aretio Romero

  Musulmanes Contra la Islamofobia

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Apenas ha sido suficiente una semana para darnos cuenta de lo escurridiza que es la tierra que pisamos y la fragilidad de nuestra existencia. Tan sólo han sido necesarios unos días para que un intruso haya alterado nuestra rutina poniéndolo todo patas arriba.  

Los pronósticos se han cumplido y sin invitarlo ha invadido nuestro espacio. Mientras unos se aburren y muestran apatía respecto a lo que ocurre más allá de las cuatro paredes en las que están confinados, otros se preocupan y sienten angustia.  Muchos la sentimos, ¿cómo no? A estas alturas es imposible no estremecerse de arriba abajo con toda la sobreinformación que se nos inocula sin oposición.

Estado de alarma decretan, estado de guerra lo llaman…. todo se paraliza y el miedo se contagia.  Es una emoción humana que, al igual que la desesperanza, desnuda nuestra vulnerabilidad, …y eso, en verdad, es bueno. 

Sentirnos vulnerables desenmascara las falsas seguridades que nos hacen ser conscientes de nuestras limitaciones. El vértigo de no controlar el destino, de fiar el bienestar a los logros materiales que coleccionamos y el engreimiento de nuestros egos, hacen necesarias zozobras que evidencien el vacío que padecemos cuando nos negamos a reconocer que dunia (mundo, vida terrenal) no es sino distracción. Necesitamos preguntarnos qué es lo que habita nuestro interior porque tanto los miedos e inseguridades como las ínfulas que alimentamos limitan el espacio que dejamos a Allah.    

El temor por la propia vida y la de nuestros seres queridos nos genera dolor, incertidumbre y preocupación, mas no podemos dejarnos abatir por el desamparo; tenemos razones para la esperanza; Allah subhana wa ta’ala, es At Tawwab (El Perdonador) el que se vuelve hacia sus criaturas.

En estos momentos precisamos afianzar la convicción de nuestra fe, renovar la shahada (testimonio de fe) y firmeza en Allah para conseguir el necesario equilibrio que nos posibilite permanecer en pie, transitar por la vida con  una clara dirección

“Esta Escritura divina- sin lugar a duda-es una guía para quienes

 son conscientes de Dios”

Sura Al- Baqara, 2: 2 

Para “los que creen y hacen obras de bien” los tiempos de tristeza exigen sacar la luz que llevamos dentro, aportar aliento frente a la soledad y la desesperación y comprometernos con iniciativas comunales que atiendan, además de a la propia familia, a quienes viven a nuestro alrededor; tenemos que recuperar la importancia de la dimensión vecinal de ciudadanía que cuida poniendo en valor un gesto, una palabra, una sonrisa…. Ahora más que nunca es tiempo de generosidad; de estrechar lazos de solidaridad, empatía y unidad. Cuidémonos y acompañémonos para crecer, individual y colectivamente porque sólo así podremos valorar la dimensión de Umma que va más allá de cada una/o de nosotras/os. 

Estos momentos son necesarios e imprescindibles para escribir la historia humana; una ocasión para reafirmar nuestra creencia o dejarnos arrastrar por los falsos ídolos: salud, trabajo fijo, riqueza y propiedades, seguros de vida, planes de pensiones…Tenemos que aceptar que la inestabilidad, bajo sus múltiples formas de enfermedad, accidente, crisis, fracasos, catástrofes naturales… nos acecha a la vuelta de la esquina.  No es nada nuevo; nuestras/os antepasadas/os ya lo vivieron, ahora bien ¿aprenderemos de ellas/os o continuaremos taciturnas/os creyendo que nuestro bienestar depende exclusivamente de nosotras/os mismas/os?

En contra de lo que nos quieren hacer creer, las situaciones adversas no tienen por qué ser vividas necesariamente como un trauma. Las/os creyentes en Allah estamos preparadas/os para afrontarlas con serenidad, optimismo y con el claro convencimiento de que saldremos fortalecidas/os de ellas.  La magnitud de lo que estamos viviendo dejará huella por mucho tiempo, hagámoslo bien.   

 “Y ciertamente, con cada dificultad viene la facilidad, 

realmente con cada dificultad viene la facilidad”

           Sura Ash-Saharh 94, 5- 6 

Si creemos que todo es hayar (bien, recompensa) que todo conlleva un bien no podemos paralizarnos; aprendamos la enseñanza que Allah nos ofrece y retornemos a An-Nur (a la Luz) que embriaga, Ar-Raççaq  que sostiene a las criaturas y las nutre y, que a diferencia de toda la materia creada , solo Allah queda…. 

 La hawla wa la qwata illa billah

De arcilla moldeable y frágil nos creó Allah en la que insufló su ruh... (Espíritu). Por eso, como seres humanos, nos afecta el dolor y sufrimiento que nos generan los contratiempos que creíamos poder controlar.  

El abatimiento se combate con esperanza y quién mejor que Allah para dar sosiego a los corazones de las/os creyentes ¿acaso no es El Al Muyib, el que responde a las criaturas?.     Si declaramos que solo Allah es nuestra certeza, sacudamos entonces nuestros temores y despejemos nuestro santuario interior para que sólo Él lo llene, lo cubra y rebose en confianza, serenidad y misericordia ...

Seamos agradecidos, con nosotras/os mismos, con las/os demás, y sobre todo con Allah.

Si supiéramos…. 

“Y, en verdad, dimos esa sabiduría a Luqman: ¡Sé agradecido con Dios - pues quien es agradecido [con Dios] lo es sólo por su propio bien; pero quien elige ser desagradecido [debe saber que] ciertamente, Dios es autosuficiente,

digno de continua alabanza!”

 Sura Luqman 31; 12

Como musulmanas/es aceptamos el destino que establece Aquél en quien se deposita confianza (Al Wakil). Si tenemos a Allah, lo tenemos todo…. Sin Allah, nada somos.

Allah es Ar-Rahman (El Clemente) el Posibilitador de existencia y Ar-Rahim (El Misericordioso) el que conduce a cada criatura hasta su plenitud; el Único digno de adoración, el Único al que Le pedimos nos proteja de la adversidad y el desaliento,  nos ayude a mantener la calma e incremente nuestra taqwaa (fe inquebrantable) en Él.

Tan sólo Allah es Al Fattah el que abre, da la victoria y deshace las dificultades.

“Y si mis siervos te preguntan acerca de Mi- ciertamente, Yo estoy cerca; respondo a la invocación de quien Me invoca, cuando Me invoca: 

que Me escuchen y crean en Mí, para que puedan seguir el camino recto”

               Sura Al Baqara 2: 186  

 Marian Aretio Romero

MUSULMANES CONTRA LA ISLAMOFOBIA

 
 

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