martes 24/11/20

Los musulmanes en la tela de araña

* Opinión

*Por Jesús López Gil - Abogado

 
 

El racismo institucional es el conjunto de políticas, prácticas y procedimientos creados por acción u omisión por un estado y que perjudican a algún grupo determinado de la población por sus especiales características, (religiosas, color de la piel, origen étnico u otras de análoga naturaleza), impidiendo que pueda alcanzar su pleno desarrollo y una posición de igualdad.

Desde los órganos de poder del Estado, en 1991, se apoyó la escisión de 7 entidades de la FEERI, (Federación de entidades Religiosas de España), que crearon el 8 abril de ese año la UCIDE, (Unión de Comunidades Islámicas de España). Esta división permitió al Estado negociar a la baja el reconocimiento de los derechos de los musulmanes en España y, sobre todo, su financiación.

En 1992, la UCIDE estaba dispuesta a firmar la la Ley 26/1992, por la que se aprueba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España y la FEERI, la UCIDE cedió para no quedarse desmarcada. Jadicha Candela, mujer, feminista, musulmana y abogada, denunció desde el primer momento la nula voluntad del Estado para cumplir dicho acuerdo, que debe ser gestionado por la Comisión Islámica de España, (que sería controlada por la UCIDE).

La propuesta de la FEERI, Presidida por Mansur Escudero, para garantizar la plena independencia de la Comisión Islámica de España, (CIE), era que se creara una casilla en la declaración de la renta, para que todos los musulmanes que quisieran pudieran marcarla cediendo una parte de sus impuestos a la Comisión Islámica de España, lo que significaría que esta dependería de las contribuciones de los musulmanes y no del Estado.

El Estado se negó rotundamente a esta propuesta y en la actualidad la financiación de la Comisión Islámica de España depende de las subvenciones del Estado y el 80% de estas subvenciones se destinan a sueldos, por lo que el restante 20% deben dedicarse fundamentalmente para gastos de mantenimiento, luz, teléfono y otros gastos corrientes.

La Comisión Islámica de España, carece de independencia económica suficiente para desarrollar cualquier tipo de actividad eficaz que exija o haga cumplir los Acuerdos de Cooperación firmados en 1.992. Hoy, la Comisión Islámica de España es un órgano institucional al servicio del Estado, que se conforma con firmar al dictado los Convenios y Acuerdos que el Estado elabora y le presenta.

En España el 90% del alumnado musulmán carece de clases de religión. Para los 326.359 alumnos musulmanes solo hay 80 profesores. El 90% del profesorado de religión islámica se encuentra desempleado. El 12% de las comunidades islámicas carece de mezquita u oratorio. El 95% de las comunidades islámicas carece de cementerio. Sigue sin ser contratado ningún imán castrense, aun existiendo alguna unidad de mayoría musulmana, como son las Unidades de Regulares, las cuales llegaron a contar en el pasado con imán castrense y alfaquí, según datos recogidos por el Observatorio Andalusi, en su Estudio demográfico de la población musulmana.

La tasa de pobreza, miseria, delincuencia, drogadicción y desestructuración familiar es significativamente superior a la media nacional en Ceuta y Melilla, las dos ciudades españolas que cuentan con un 50% de población musulmana.

En 2018, según el centro europeo AROPE, en Ceuta el 49,3% de la población estaba en riesgo de pobreza o exclusión social y un 15,7% tenía carencias materiales severas. En Melilla el 24,1% por ciento de la población estaba en riesgo de pobreza o exclusión social y el 8,6% tenía carencias materiales severas.

En relación a la islamofobia, la Comisión Islámica de España ha permanecido ausente, más allá de un mero discurso institucional, calificándola como “un fenómeno muy reducido en España”, siguiendo el discurso institucional del Estado que invisibiliza a la victimas al no existir estadísticas, ni protocolos fiables.

Si dijéramos que en China el 95% de las ciudades en la que viven los musulmanes no disponen de zonas de enterramiento y que gran parte de las mezquitas están instaladas en solares que se encuentran en polígonos industriales, lejos de los centros urbanos, ¿Estos hechos no nos parecerían un poco islamofobos....? Pues eso es lo que ocurre en nuestro país.

Con todos estos datos deberíamos preguntarnos si los musulmanes en España, sufren un racismo institucional, donde el Estado lejos de garantizar sus derechos religiosos y culturales, ha tejido una estructura de control y dominio que les ha tenido en un estado de abandono desde la firma de los Acuerdos de Cooperación y Desarrollo en 1.992. Aunque esta parte no afirma la existencia de un racismo institucional los hechos son preocupantes.

Hacer un análisis maniqueo en el que la UCIDE es el malo y la FEERI es el bueno, no es del todo justo. La FEERI cometió errores a pesar de su buena voluntad y muchas asociaciones musulmanas actuaron de forma disolvente y caótica, incapaces de comprender el momento histórico en el que se desarrollaban los Acuerdos de Cooperación de 1.992. Para poder entender la realidad social del Islam en España, es necesario conocer su pasado reciente. Hoy en día la UCIDE necesita renovarse y romper con lo que ha sido hasta ahora su lamentable trayectoria. Entre sus dirigentes hay personas que tienen la formación suficiente para poder hacerlo, la cuestión es si les dejan.

La Comisión Islámica de España también necesita renovarse para recuperar su credibilidad y exigir al Estado el desarrollo de los Acuerdos de Cooperación de 1.992. Permanecer en un proceso de continuidad y decadencia es lo peor que le podría pasar a la UCIDE y a la Comisión Islámica de España en unas circunstancias sociales donde el número de musulmanes españoles no deja de crecer a la par que ciertos partidos políticos siembran y cultivan la islamofobia.

https://www.eapn.es/estadodepobreza/ARCHIVO/documentos/Informe_AROPE_2018.pdf

http://madridarabe.es/2019/02/18/comision-islamica-de-espana/

 
 

Los musulmanes en la tela de araña
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