jueves 15/4/21

El dilema de la Comisión Islámica de España

* Opinión - Jesús López Gil - Abogado

* "El CNI y el Ministerio de Justicia han aplicado una  relación equivocada con la comunidad musulmana, que ha hecho mucho daño a los musulmanes. La plena integración de los musulmanes en la sociedad española garantizándoles todos sus derechos supondría su normalización y el aislamiento de corrientes radicales o extremas"

Jorge_Fernández_Rafael_Catalá
Febrero 2015. Los ministros del Interior, Jorge Fernández (izda.), y Justicia, Rafael Catalá, durante la rueda de prensa que dieron tras reunirse con los portavoces 'populares' en el Congreso para informarles del pacto contra el terrorismo yihadista

En el artículo de Ignacio Cembrero, publicado en el digital El Confidencial, de título: “El dilema del CNI y de Justicia: ¿a quién poner al frente del Islam en España?”, se realizan las siguientes manifestaciones:

* Más de la mitad de los dos millones de musulmanes residentes en el país son marroquíes y de origen marroquí aunque muchos nacidos en España. Si los sirios “poseen el poder y el dinero” los marroquíes “son los peones (…) que carecen de capacidad en la toma de decisiones”

* La FEERI, que está integrada en la CIE, tuvo hace más de una década una dirección entregada al servicio secreto marroquí

* Marruecos, escribió en 2013 el entonces director del CNI, el general Félix Sanz Roldán, "ha elaborado “una estrategia de gran magnitud” en España. “Diseñada y desarrollada por el régimen, su objetivo es extender su influencia e incrementar el control sobre las colonias marroquíes utilizando la excusa de la religión”

A pesar de estas afirmaciones, los principales responsables de la no integración de muchos musulmanes en la sociedad española han sido los órganos del Estado desde los que se aupó al anterior presidente de la Comisión Islámica de España, (CIE), el señor Tatary, y se apoyó posteriormente al actual presidente de la CIE, el señor Ayman Adlbi, quienes no han exigido jamás con hechos reconocibles el cumplimiento del Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España, aprobado por la Ley 26/1992, lo que ha permitido:

  1. Que no se dé clase de religión islámica a la inmensa mayoría de los niños de familias musulmanas, a diferencia de lo que ocurre con las familias católicas. Lo que genera un agravio comparativo.
  2. Que no existan zonas de enterramiento público para los musulmanes en la práctica totalidad del territorio nacional. Es decir, los fallecidos no se entierran donde vivieron y están sus familias sino donde pueden o en el extranjero.
  3. Que los derechos laborales de los musulmanes en relación a sus fiestas, no se hayan cumplido nunca en la inmensa mayoría de los casos.
  4. Que buena parte de las mezquitas se encuentren situadas en polígonos
  5. Que exista la falta de un sello halal de garantía que disipe todas las dudas que existen sobre los productos de alimentación que consumen los musulmanes
  6. Que la islamofobia no se haya denunciado de manera eficaz. La estigmatización social del musulmán en las redes sociales y los medios de comunicación ha sido una constante asociándolos de manera indiscriminada y completamente injusta con el terrorismo, que no es islámico, ni representa a los musulmanes.

Es por esto es que muchos musulmanes, sobre todo los más jóvenes que han nacido en España, se sienten marginados y ninguneados por el Estado, de forma similar a cómo sucede en Francia.

El objetivo de los órganos administrativos del Estado no ha sido nunca propiciar la integración de los musulmanes en la sociedad española, sino controlarlos y controlar a quien los representa.

Ignacio Cembrero, en su artículo, “Justicia y el CNI se resignan a que el islam en España siga en manos de exiliados árabes” escribe lo siguiente:

El sueño de la subdirección general de relaciones con las confesiones minoritarias del Ministerio de Justicia y del CNI ha consistido en que el islam en España esté en manos de conversos y que lo dirija una mujer que se sacuda de encima ese conservadurismo arcaico que lo impregna.

El Estado hizo todo lo que pudo para impedir que Mansur Escudero fuera presidente de la CIE y ahora parece que hace lo mismo con Mounir Benjelloun, Presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) , por eso se repite constantemente (como lo recoge Ignacio Cembrero), lo siguiente:

Por otro lado, están Benjelloun y la FEERI a los que, pese a sus desmentidos, se les considera cercanos al gran movimiento islamista marroquí Justicia y Espiritualidad enfrentado con la monarquía alauí.

Pero Justicia y el CNI tampoco desean que la FEERI, hoy en día en manos de islamistas críticos con el régimen marroquí, se haga con el poder en la Comisión Islámica.

Da la impresión de que la palabra “islamista”, es utilizada como un instrumento para eliminar cualquier opción contraria a los deseos de los órganos administrativos del Estado o del régimen marroquí, cuando los que deben elegir a sus propios representantes son los musulmanes dentro del marco legal de la Constitución y el respeto a los derechos humanos. Convendría que el CNI y el Ministerio de Justicia se aclararan, y resolvieran sus contradicciones. ¿Es Marruecos quien usa la religión para sus intereses o es el gobierno español el que se pliega a los deseos del gobierno marroquí... o la apelación a Marruecos es solo una excusa que utiliza el CNI y el Ministerio de Justicia cuando no le interesa o no les gusta una opción?

Resulta bastante curioso que el CNI o el Ministerio de Justicia, no quiera que Mounir Benjelloun presida la CIE y haya permitido que la misma fuera presidida por  Ayman Adlbi, quien, según escribe Ignacio Cembrero, “se sitúan en la órbita de los Hermanos Musulmanes sin llegar a pertenecer formalmente a esa corriente del islam. Adlbi fue detenido a la vuelta de un viaje a Arabia Saudí, donde se desplazó para solicitar ayuda económica”.

Lo que parece evidente es que los órganos administrativos del Estado, (CNI o Ministerio de Justicia), quiere como presidente de la CIE a una persona que no exija el cumplimiento del Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España, aprobado por la Ley 26/1992.

El CNI y el Ministerio de Justicia han aplicado una  relación equivocada con la comunidad musulmana, que ha hecho mucho daño a los musulmanes. La plena integración de los musulmanes en la sociedad española garantizándoles todos sus derechos supondría su normalización y el aislamiento de corrientes radicales o extremas".

El apoyo a los sectores moderados como en su día fue Mansur Escudero hubiera supuesto un avance de 30 años y no un estancamiento de 30 años. Con su actitud, el CNI y el Ministerio de Justicia lo único que ha propiciado es la marginación institucional de los musulmanes, al favorecer  lideres dóciles que se han ido alejando cada vez más de la realidad y de los problemas de los musulmanes y que solo se han preocupado en agradar al Estado.

El Islam debe dejar de ser una religión inmigrante para ser una religión más en la España actual, sin interferencias de órganos administrativos como el CNI, y para eso es necesario también que se democratice la elección de los miembros de la Junta Directiva de la Comisión Islámica de España y su Presidente.

Justicia y el CNI se resignan a que el islam en España siga en manos de exiliados árabes (elconfidencial.com) 

https://www.elconfidencial.com/espana/2020-07-17/islam-espana-rebelion-marroquies-arabes-oriente-proximo_2687404/

El dilema de la Comisión Islámica de España
Comentarios