miércoles 23/9/20

El derecho de los musulmanes a ser enterrados en España

* Opinión 

* Jesús López Gil - Abogado

 
 

Los musulmanes son ciudadanos de pleno derecho, y no pueden ser discriminados por motivos religiosos. La Constitución Española en su artículo 16.1 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación en sus manifestaciones que la necesaria para el mantenimiento del orden público.  La Ley Orgánica 7/1980, de 5 de julio, de Libertad Religiosa establece en su artículo 2.1.b) el derecho a practicar los actos de culto y recibir una sepultura digna y no ser obligado a practicar actos de culto o a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones personales.

La Ley 26/1992, de 10 de noviembre, por la que se aprueba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España, reconoce el derecho a la concesión de parcelas reservadas para los enterramientos islámicos en los cementerios municipales en su artículo 2.5, así como el derecho a poseer cementerios islámicos propios en los que se adoptarán las medidas oportunas para la observancia de las reglas tradicionales islámicas, relativas a inhumaciones, sepulturas y ritos funerarios.

También se reconoce el derecho a trasladar a los cementerios pertenecientes a las Comunidades Islámicas los cuerpos de los difuntos musulmanes, tanto los actualmente inhumados en cementerios municipales como los de aquéllos cuyo fallecimiento se produzca en localidad en la que no exista cementerio islámico, con sujeción a lo dispuesto en la legislación de régimen local y de sanidad.

El servicio de cementerio es una competencia municipal. En la actualidad aparece regulado en el artículo 25.2.j) de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, que establece que los municipios tienen competencia en materia de cementerios y servicios funerarios. Esta competencia supone, además, una obligación; por lo que deberá prestarse con independencia de su número de habitantes, de conformidad con lo establecido en el art. 26.1.a), lo que supone que los vecinos pueden exigir la prestación de este servicio público.

Los municipios tienen las siguientes obligaciones y competencias:

  • 1.° Tienen competencias en materia de cementerios y servicios funerarios Articulo 25.2.j de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local.

 

  • 2.° Deben obligatoriamente prestar el servicio de cementerio municipal Articulo 26.1.a) de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local.

 

  • 3.° Tienen responsabilidad en el control sanitario de los cementerios y policía sanitaria y mortuoria. Artículo 42.3.e) de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad (BOE del 29)].

 

  • 4.° Conservar los cementerios en estado decoroso e higiénico artículo 24.g) del Real Decreto de 9 de febrero de 1925, por el que se aprueba el Reglamento de Sanidad Municipal.

 

Los enterramientos en los cementerios municipales deben realizarse según lo dispuesto en el artículo 1 y siguientes de la Ley 49/1978 de 3 de noviembre de enterramiento en cementerios municipales, que dispone lo siguiente:

  • Artículo 1. Los Ayuntamientos están obligados a que los enterramientos que se efectúen en sus cementerios se realicen sin discriminación alguna por razones de religión ni por cualesquiera otras.

 

  • Artículo 2. Los ritos funerarios se practicarán sobre cada sepultura de conformidad con lo dispuesto por el difunto o con lo que la familia determine.

 

  • Asimismo, podrán celebrarse actos de culto en las capillas o lugares destinados al efecto en dichos cementerios.

 

  • En los cementerios municipales se autorizará a quienes los soliciten el establecimiento de las capillas o lugares de culto a que se refiere el párrafo anterior.

 

  • Artículo 3. Los Ayuntamientos deberán construir cementerios municipales cuando en su término no exista lugar de enterramiento en que pueda cumplirse lo dispuesto en esta Ley.

 

La declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo 18, establece que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Impedir o dificultar que los musulmanes sean entierrados en los pueblos y ciudades donde han residido, conforme a sus ritos religiosos, podría ser interpretado como una violación de la Constitución y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Deberíamos preguntarnos donde está el libre ejercicio de la religión musulmana, cuando se trata de enterrar a sus muertos y si es justo que muchos familiares, tengan que trasladar el cadáver de sus seres queridos a cientos de kilómetros para que sean enterrados conforme a su fe.

Todo esto constituye un acto de crueldad y de indignidad, en el momento del fallecimiento de la persona y, es en algunos casos, una manifestación de islamofobia institucional, ya que, si existen cementerios con zonas habilitadas para musulmanes en Madrid, Alicante o Zamora, no se entiende que en otros lugares no existan o se planteen auténticos problemas burocráticos para que puedan ponerse en marcha.

Los bulos islamófobos sobre el enterramiento de musulmanes, tales como que nadie puede entrar en sus zonas reservadas o que los empleados que trabajen en los mismos deben ser hombres musulmanes, son falsos. Solo personas ignorantes o sin corazón pueden impedir que una persona fallecida sea enterrada conforme a sus creencias.

En la actualidad el 94% de los cementerios públicos de España carecen de zonas de enterramientos para los musulmanes. Uno de los retos de la Comisión Islámica de España debería ser el conseguir que en todas las ciudades y poblaciones de España con presencia de musulmanes haya zonas adecuadas para enterramientos islámicos en los cementerios públicos,

El derecho de los musulmanes a ser enterrados en España
Comentarios