jueves 18.07.2019

De la importancia de construir un relato y un espacio político musulmán (1)

Por Ibrahim Miguel Ángel Pérez

 

Vengo observando como los musulmanes son atraídos, sobre todo, por partidos políticos de izquierda, en los que se les brinda espacios de participación y protagonismo, que les seduce y les lleva a defender las siglas de un partido, en cuya agenda política y programática se incluyen aspectos que pueden ser contrarios, no sólo a los derechos religiosos y culturales de los musulmanes como el derecho a recibir educación religiosa en la escuela que pagamos todos, sino a algunos de los principios y valores que defiende el Islam, como por ejemplo el derecho a la vida en contraposición a la futura ley de la eutanasia o a una despenalización sin restricciones del aborto.

Por un lado los musulmanes constatamos que la derecha es islamófoba y ciertos sectores del catolicismo identitario también. Tan solo hay que deambular por las diferentes ediciones digitales de revistas católicas, cuya vinculación con las altas jerarquías de la Iglesia es evidente (por ejemplo el caso de la revista Religión en Libertad) para darse cuenta de ello.

Pero no es menos cierto, que la izquierda con sus actuales dogmas morales y sociales, se presenta en la sociedad como una pseudoreligión materialista, que desde un supremacismo moral, estipula las nuevas categorías de lo lícito, ilícito, recomendable o desaconsejable, y que deviene también, de facto, islamófoba por religiofóbica.

El laicismo de la izquierda, nunca ha sido neutral y siempre ha pretendido suprimir la religión del espacio público. No obstante, a dicho laicismo se le ha unido una corriente de pensamiento feminista materialista bastante supremacista, que ha generado lo que se ha convenido en denominar "ideología de género". Así pues, la izquierda religiofóbica, que acabará, si no presentamos resistencia alguna, con la eliminación definitiva de las clases de religión de la escuela pública y concertada, ha devenido en pseudoreligión supremacista que propugna el adoctrinamiento, dentro del espacio educativo, de ciertos valores que ponen en jaque el concepto de familia y la ética sexual tal y como se ha transmitido y se preconiza en las tradiciones abrahámicas.

En mi experiencia participativa en la izquierda he podido comprobar ciertos “tics” que me han generado ciertas contradicciones internas. Un trato receloso en relación al hecho religioso, ya que el hecho religioso contraviene “los nuevos valores” pues la izquierda es conocedora de que la religión contraviene las nuevas formas de categorización del género, de la sexualidad y de la familia. Por ello, y entre otras razones, como la izquierda es también, firme adalid del pensamiento ilustrado, la religión es considerada atávica y un lastre para la libertad de los individuos.

En definitiva, la religión se considera un obstáculo a la imposición de su nuevo modelo de vida (din), modelo de vida inspirado en un feminismo extremista y sectario, en el que el género y la orientación sexual, son considerados construcciones sociales, no como producto y consecuencia de una biología que responde a un diseño divino. Su modelo de vida descrito, de manera interesada para poder impulsar su ideario, es el de una sociedad atravesada por un heteropatriarcado, violento, aterrador y perpetuador de una masculinidad tóxica, que en tanto que heteronormativa, oprime a las mujeres y a toda la disidencia y diversidad sexoafectiva. La Revelación queda pues, señalada como misógina y homófoba, y los hombres y las mujeres quedan enfrentados.

Visión que contrasta con la que propone el Islam a través del sagrado Corán, en un marco de respeto y cooperación necesarios para que haya equilibrio en una sociedad virtuosa.

"Los creyentes y las creyentes son protectores unos de otros. Recomiendan el bien, prohíben lo ilícito, observan la oración, pagan el azaque y obedecen a Dios y a su Apóstol. Dios les compadecerá; porque Dios es poderoso, prudente. Dios prometió a los creyentes y a las creyentes jardines bajo los cuales corren los ríos, donde morarán eternamente, así como también albergues encantadores, en los jardines del Edén; mas sabed que la complacencia de Dios es aún mayor que ello. Tal será la bienaventuranza" , (9: 71-72).

 

De la importancia de construir un relato y un espacio político musulmán (1)
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