domingo 05.07.2020

Vade retro, “repraesentativis”

* Opinión  Flash News

* Falsas ilusiones

Falsas ilusiones
Falsas ilusiones

Contaba un viajero que había aterrizado en Francia, que nada más llegar, los policías que le atendieron, un total de tres, eran de raza negra, “impensable en España”, decía.

Mucha razón tiene el viajero, y mucho más hondo sería el agujero si tal afirmación se aplicara a Ceuta, una ciudad en la que el PP y quienes le secundan vienen aplicando una política de indiferencia y de un desprecio calculado hacia una confesión determinada, como es la musulmana, pero mucha culpa de todo eso la tienen los propios musulmanes.

Que el que dice ser representante de la CIE en Ceuta afirme que van a someter a análisis la decisión tomada por la Ciudad sobre la celebración de la festividad de Eid al Adha, suena a puro cachondeo, pues sería interesante que diera nombres y apellidos de quienes componen el mal llamado “consejo consultivo”, y lo ponemos en pequeño porque lo es y porque existen indicios racionales de que la cosa de la que habla no existe.

Hace unos días uno de los miembros del “consejo permanente”de la CIE, también en pequeño, de nombre Saíd Ratbi, lanzaba duras acusaciones sobre la naturaleza de la propia organización a la que sigue perteneciendo: https://www.islamnews.es/articulo/sociedad/mayoria-musulmanes-identifican-cie-ni-depositan-confianza-ni-expectativas-ella-said-ratbi-miembro-comision-permanente-cie/20200616122728006869.html

Ratbi no dejaba títere con cabeza y resumía 28 años de incompetencia de la CIE.

La denuncia del miembro de ese “consejo permanente”, que no merece las mayúsculas de rigor, ha permitido descubrir desde dentro la verdadera naturaleza de una entidad que después de 28 años de existencia nada puede ofrecer como logros tangibles que hagan más fácil la vida de los musulmanes de España.

En esa marabunta de asociaciones y de luchas intestinas que denuncia Ratbi, lo único que destaca es la absoluta ausencia de la búsqueda del bien general, destacando los protagonismos de unas personas que aprovechan sus cargos para hacerse fuertes e irremplazables, y para ello no dudan en aniquilar cualquier movimiento que tenga como fin promover elecciones democráticas y transparentes.

El que salió del despacho de Vivas diciendo que iban a someter a análisis la decisión de la Ciudad, también podría decir cómo accedió al cargo y en base a qué procedimiento democrático. Su simple presencia en esta historia ratifica lo que denuncia Ratbi.

wolf-in-sheeps-clothing-2577813_640Más grave aún es que se erija en representante del colectivo musulmán de Ceuta, que lo utilice para computar méritos ante ese clero inoperante de Madrid que le nombra y le asiste, y todo ello sin que el colectivo musulmán de Ceuta haya sido informado ni consultado al respecto.

La denuncia de Ratbi debería servir para bajar de los cielos a todos estos representantes indebidos, impuestos y carentes de toda legitimidad moral y social.

Y esto no va únicamente por quienes  van raudos a cantarle loas al canciller de la Gran Vía,  enarbolando la representatividad de los musulmanes de Ceuta, como si tal cosa fuera verdad, cuando es todo lo contrario, pues no son capaces de mostrar ante el gran público ninguna credencial democrática que justifique su bochornosa usurpación de funciones.

Si algo se le olvidó decir a Ratbi en el caos que denuncia es que falta algo importante: vergüenza.

Cuando Gordillo se sentía fuerte y dueño de Roma, dejó claras sus intenciones para acuñar aquello que llamó “Islam español”, idea que secundó la UCIDCE de entonces, siendo uno de sus primeros objetivos el segregar el calendario musulmán de Ceuta del de Marruecos.  En esencia, lo que se buscaba era torpedear los vínculos de los musulmanes ceutíes con los musulmanes de Marruecos.

Así, una de los objetivos era iniciar y terminar el Ramadán conforme a lo que decidiera la ineficaz e inepta CIE, quien siempre iniciaba y terminaba el Ramadán conforme al calendario saudí, así como que celebraba el Eid al Adha también en razón de lo que decidieran las autoridades saudíes, un país que está a más de 6000 kms de España, dejando así esquinado  a Marruecos, que está a unos pocos metros, todo ello a sabiendas de que la norma establece que tales conmemoraciones deben celebrarse con el país musulmán más cercano.

La costumbre de decidir y luego consultar, propias de quien gestiona un cortijo, no deben sorprender a nadie, pues es la fórmula que utilizan quienes andan convencidos de que cuentan con la lealtad y fidelidad de unas asociaciones musulmanas ya abducidas por los influjos y los atractivos que ofrecen las subvenciones municipales, conscientes de que sin las mismas serían pobres de solemnidad en cuanto a recursos económicos.

Los musulmanes de Ceuta podrían haber aceptado una suspensión sin muchos problemas, pero haciéndolo de otro modo, convenciéndoles de que son partícipes y no simples espectadores.

Tal como Sanidad ha elaborado informes, también podría haber elaborado fórmulas para que la importación del ganado se realizara en un marco de seguridad general, estableciendo cupos, organizando parcelas para confinar a los animales y limitando su número en cada una de ellas y estableciendo las distancias oportunas entre rebaños.

También se podrían establecer fecha de recogida de los animales, de modo que no todos se recojan el mismo día.

Todo se habría podido analizar y a cada riesgo ajustarle un posible antídoto, y si hecho eso, las cuentas no salen, los musulmanes de Ceuta lo entenderían, pues está el hecho incontestable de que se intentó, cosa que no se ha producido.

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