domingo 25.08.2019

La irresponsabilidad de un presidente

 

* "El comercio transfronterizo es una contribución más de Ceuta a paliar la situación de necesidades sociales que se presentan en el país vecino", el presidente de Ceuta  

Un tandem letal
Un tandem letal

En unas palabras dirigidas a los medios ceutíes el presidente no dudó en desdeñar el  dinero que dejan los ciudadanos marroquíes en Ceuta, señalando que la actividad fronteriza beneficia más a Marruecos que a Ceuta, ya que, según él, Ceuta contribuye a paliar la pobreza en el país vecino, olvidando que los marroquíes también hacen lo mismo respecto a Ceuta, ya que de no ser por las compras de los ciudadanos marroquíes los comercios ceutíes estarían abocados al cierre definitivo.

Con una ciudad que lidera la pobreza en España, el presidente ceutí hace gala de una enorme falta de pulcritud política, pues es él y no otro quien posicionó a Ceuta en los puestos de cabeza en cuanto a miseria y desesperanza.

El presidente va más allá y afirma que "Es verdad que es una fuente de actividad económica para la ciudad, pero a quien más beneficia es al país vecino, tanto desde el punto de vista de atender suministros básicos que difícilmente se podrían mantener de otra forma como desde el de la generación de rentas de subsistencia".

Sin los ciudadanos marroquíes, ya sean porteadores o turistas, las consecuencias para los comercios ceutíes podrían ser catastróficas, sin embargo, el presidente no piensa en eso y saca pecho sobre unas necesidades sociales que son las que empujan a la gente a venir a Ceuta a comprar y, en definitiva, a dejar su dinero, un dinero que huele a sudor y lágrimas y que se asienta sobre necesidades sociales a las que nunca contribuyó de ninguna de las maneras, a pesar de constituirse como potencia económica en la zona durante muchos años.

Vivas demuestra que es un hombre de cuentas y no un político de clase. Ceuta tuvo la mala suerte de caer en manos de personas con espíritu colonial, pues es una ciudad que podría haberse erigido como faro económico en El Estrecho, pero es todo lo contrario, una ciudad pobre y endeudada hasta los dientes, y aun así hay gente que aplaude la carrera política de un hombre que pasará a la historia como el que más daño le hizo por malograr todas sus aptitudes.

De anda sirvieron los más de 500 millones llegados de Europa, así como otros muchos llegados desde Madrid, ciudad a la que acude cada vez que tiene ocasión para hablar de su lealtad y, a la vez de sus necesidades, que nunca son las de los ciudadanos, pues a la vista está la situación de miseria en la que han sido inducidos por una gestión política nefasta desde donde se mire.

Las grandes aptitudes de Ceuta no han merecido los años en el poder de un hombre enclaustrado en su despacho llorando la pérdida de su mayoría absoluta, una herramienta que le ha servido para dejar a todos en la cuneta sin ningún tipo de vacilaciones, en esto ayudado por unos medios de comunicación –hoy en intensas negociaciones con un conseguidor para doblar sus subvenciones- dóciles que reciben dinero para revertir sus críticas hacia la oposición y no hacia su gobierno, hoy marcadamente influenciado por la incapacidad y falta de maestría política.

Dice Vivas que Ceuta contribuye a paliar pobreza, pero cómo lo hace? ¿Acaso lo hace  gratis? ¿Acaso les ha propiciado una renta básica vital?. Ceuta lo que hace es vender producto y lo cobra y de eso se sirve mucha gente, pero valiéndose de su esfuerzo y sufrimiento, son ellos los que con su trabajo alivian su propia situación de pobreza. Ni  la Ciudad como ente institucional ni  la propia ciudad como grupo social han formulado jamás ningún tipo de ayuda ni moral ni económica que tenga como destinatarios a los pobres marroquíes de los que habla el presidente. Se trata, en definitiva, de una situación de mercado en el que se compra y se vende, y nada más.

Los pobres de Vivas son cada vez más numerosos, y así lo pudo comprobar cuando le exigieron mejores condiciones de vida en plena calle,  y tal situación debería hacer reflexionar a un presidente al que ha dañado considerablemente su falta de contacto exterior y, sobre todo, su falta de gallardía política para analizar una situación de pasado, presente y futuro, pues las reafirmaciones de lealtad institucional y otros cumplidos de carácter colonial no ayudan a paliar pobreza, pues la pobreza se combate dando trabajo a la gente y ayudándoles a concebir un futuro mejor para ellos y para sus hijos.

El presidente ceutí, junto a otros adláteres  que ocuparon sitio en Delegación, son los artífices de que las grandes oportunidades de Ceuta se hayan malogrado de forma irresponsable y sin posibilidad de retorno.

Que la historia les juzgue o no es lo de menos, pues quien de verdad juzga de forma categórica es la propia realidad, y ese tipo de sentencias son irrefutables. El futuro con políticos como los que rigen -y han regido los designios de Ceuta- es realmente descorazonador y produce un alto estigma en el ánimo de todas las personas de bien. 

La irresponsabilidad de un presidente
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