martes 2/3/21
VOCES ANTE EL SILENCIO

La Federación de Musulmanes de España (FEME) alza su voz ante una CIE en hibernación

* “Creemos que la CIE está incumpliendo sus cometidos esenciales en cuanto a la representatividad   y   labor   interna   para   su correcto   funcionamiento”, Mohammad Mirza, presidente FEME

* “Observamos que hay una confluencia plena de intereses entre la CIE y la UCIDE. La razón: los representantes de las Comisiones Técnicas son de UCIDE, al igual que todos los empleados de la  CIE  son  miembros  de  la  Unión  de  Comunidades  Islámicas  de  España  (UCIDE)”

* “Honestamente, no nos merecemos esto.  Piensen, reflexionen si lo tienen a bien. Háganlo por ustedes mismos, o al menos, por simple responsabilidad cívica”

 

Mirza
Mohammad Mirza

En una carta abierta al presidente de la CIE, Aiman Adlbi, el máximo responsable de FEME, Mohammad Mirza, expone su visión sobre la situación que vive la Comisión Islámica de España.

La CIE vive sumida en un letargo que le dura lo que a mil osos juntos. Mirza le recuerda al presidente de la CIE que la Junta Directiva debe reunirse cada tres meses, cosa que no hace desde el 5 de septiembre de 2020, así como que a día de hoy las federaciones aún no han recibido el acta de aquella reunión.

En su misiva, el presidente de FEME muestra su pesar por no haber recibido contestación a una serie de cuestiones que su organización planteó en su momento. Mirza cita asuntos relativos al halal y otros relativos a la Enseñanza Religión Islámica (ERI).

El presidente de FEME también refleja su malestar por su no participación en las decisiones de contratación de personal por parte de la CIE, siendo, como es, miembro activo de la propia Junta Directiva de la CIE.

Expone también la concurrencia de intereses entre CIE y UCIDE: “Observamos que hay una confluencia plena de intereses entre la CIE y la UCIDE. La razón: los representantes de las Comisiones Técnicas son de UCIDE, al igual  que  todos  los  empleados  de  la  CIE  son  miembros  de  la  Unión  de  Comunidades  Islámicas  de  España  (UCIDE)”

Asimismo, el presidente de FEME le recuerda a Adlbi la responsabilidad que asumen ante Dios como gestores de asuntos musulmanes.

El malestar en torno a la CIE crece en todas las comunidades islámicas de España, que asisten con gran impotencia a la decadencia de una entidad que nunca supo estar a la altura de las circunstancias.

Adlbi heredó un organismo antinatural, sin principios fundacionales sólidos, más bien asentado en momentos de oportunidad propiciados por potentes aparatos, lo que favoreció y fortaleció unas expectativas de futuro para un grupo determinado de personas, sin oficio ni beneficio, dejando en la cuneta a toda la comunidad musulmana de España, lo que suma, como dice el presidente de FEME, algo más de dos millones de personas.

Adlbi está desperdiciando una gran oportunidad para ser recordado como el hombre que puso las cosas donde deben estar, pero a Adlbi  se le acaba el tiempo, tal vez porque el espectro heredado se ramifica en egoísmos de personas que nunca han sabido buscarse la vida con esfuerzo y que se han acostumbrado a vivir gracias a los salarios que generosamente les paga la CIE, todo ello a cambio de nadie sabe qué, y curiosamente todos de UCIDE. Decía el Profeta (sws): “Si no sientes retraimiento, haz lo que quieras”, y tiene toda la razón, como no puede ser de otra manera.

El Gobierno español tiene que entrar en profundidad con este tipo de entidades, y prohibir por ley que más de un 25% de las subvenciones puedan destinarse a pago de salarios, pues el caso de la CIE es sangrante, tal como denunciaba Ratbi en su famosa carta abierta (https://www.islamnews.es/articulo/sociedad/mayoria-musulmanes-identifican-cie-ni-depositan-confianza-ni-expectativas-ella-said-ratbi-miembro-comision-permanente-cie/20200616122728006869.html), cuando afirmaba que el 90% de las subvenciones iba destinado a pago de salarios, lo que ha dejado en calcetines a la comunidad musulmana en general durante los treinta años de CIE. Treinta años que no han bastado para promover unos entierros decentes y sin trauma, para conciliar unas clases de religión sin sobresaltos, para que los musulmanes de este país puedan autoconvencerse de que lo etiquetado halal lo es 100%, de que los jóvenes musulmanes que deseen contraer matrimonio puedan hacerlo sin que presidentes de asociaciones les cobren en negro y sin que medie recibo ni factura por los servicios prestados, y así tantas y tantas cosas.

Y no solo el Gobierno debería revisar las subvenciones y su destino, el silencio durante tantos años de  federaciones como la de Mirza también han contribuido a engordar a una entidad cuya utilidad es más privada que pública.

Esas fotos de estómagos generosos y rosario en mano, o bien aquellas otras que hacen el efecto de película de Berlanga, sin olvidar las de delegados de CIE regalando dulces a alcaldes y presidentes, la de quien posa como si con él no fuera la cosa, como si estar incurso en procesos penales es asunto menor, trasladan una realidad de miseria y de dependencia que resultan absurdas para los tiempos que vivimos, tal vez lastradas por ese estigma de migrantes y de mercaderes fallidos que acompaña de por vida a quienes soñaron con tiempos mejores.

El presidente de FEME ha dado un paso hacia adelante, y  por ello hay que elogiarle, ya que no es fácil.  Hágalo, señor Mirza, inténtelo, aunque sea por cuestiones cívicas, por ustedes mismos, tal como indica en su carta a Adlbi, no se amedrente, siga hacia adelante, los musulmanes necesitan de personas con valor, templanza y, sobre todo, que actúen con dignidad debida.

Y no olvide que en el Islam todo depende de la fuerza con que el hombre cree en Dios.

carta feme ok

 

 
 

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