jueves 15/4/21
OBRAS SON AMORES...

Los artífices de un fracaso que dura 29 años

* "Es necesario que los dirigentes de las Organizaciones Económicas, Sociales, Políticas y Religiosas (de todo el mundo) comprendan más la necesidad de una radical renovación personal y social capaz de asegurar justicia, solidaridad, honestidad y transparencia—  Juan Pablo II 264º papa de la Iglesia Católica 1920 - 2005
 

* La junta directiva de la Comisión Islámica de España (CIE) consta de 15 miembros.  12 de esos puestos los ocupa  la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), la federación que controla en su integridad a la CIE.  Asimismo, la junta directiva de la UCIDE consta de 13 miembros, de los cuales 9 forman parte de la directiva de la CIE

*  La CIE no existe como organización independiente. Sus posicionamientos son los de UCIDE y sacian su sed de la misma fuente

CUADRO REVISADO

La junta directiva de la Comisión Islámica de España (CIE) consta de 15 miembros.  12 de esos puestos los ocupa  la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), la federación que controla en su integridad a la CIE.  Asimismo, la junta directiva de la UCIDE consta de 13 miembros, de los cuales 9 forman parte de la directiva de la CIE.

La Comisión Permanente (CP) de la CIE está integrada por 25 miembros, de los cuales 15 son de la UCIDE, es decir, la UCIDE tiene el control de ambos órganos, lo que en la práctica significa el control absoluto de la gestión de los asuntos de los  musulmanes de España, tanto es así que CIE y UCIDE comparten el mismo domicilio social, Anastasio Herrero,5, CP 28020, Madrid,  todo ello sin olvidar a la Asociación Musulmana de España (AME), de la que es presidente Mohamed Hatem, persona que continúa en prisión por los últimos sucesos que vinculan a la CIE y UCIDE con presunta financiación a redes yihadistas. Hatem es también tesorero de la UCIDE.

En la CP la mayoría de la UCIDE es aplastante, ya que los 4 puestos asignados a FEERI, y no aceptados por esta, permanecen desiertos, por lo que siempre hay ausencia de 4, lo que significa que UCIDE cuenta  con 15 frente a 6 que no hacen coro ni por golpeo.

AME,  de cuya composición directiva no hay rastro, está federada a UCIDE,  comparte  también domicilio social con CIE y UCIDE. A su vez, AME  figura como titular de un centro de culto en Calahorra, municipio y ciudad de la comunidad autónoma de La Rioja, que el pasado mes de febrero fue noticia por la expulsión de España del que fuera su imam durante 7 años “por suponer una amenaza real para la seguridad nacional”, según algunas publicaciones.

En la directiva de UCIDE un miembro ocupa dos cargos, como es el caso de Lahsen El Himer, que es vicepresidente segundo y tiene a su cargo la Consejería de Cooperación y Asuntos sociales. Son cargos sobre los que no existe información relacionada con su nombramiento, no hay rastro sobre cómo son elegidos, vigencia, etc., sin olvidar que muchos de esos cargos tan solo sirven para cubrir expediente, ya que no se les conoce actividad, o lo que es lo mismo, que su capacidad de acción  es mera ficción.

El ensamblaje casi es perfecto:  una federación mayoritaria que se confunde con la propia CIE, que comparte domicilio, y que en la práctica domina cualquier movimiento que pretenda hacerse. La UCIDE es para la CIE lo que la luna a la Tierra, imposible una sin la otra.

Tanto la web de CIE como de UCIDE aparecen muy desactualizadas en cuanto a contenidos. La de Ceuta, por ejemplo, está momificada desde 2011. En la de la CIE se refleja una inactividad absoluta, siendo muy recurrente la respuesta: “estamos trabajando en ello”, un perfil inadecuado para quienes presumen ostentar la representatividad de cerca de 3 millones de personas, máxime si tenemos en cuenta que ambas entidades han recibido grandes cantidades de dinero del erario público.

Hace unos días Europa Laica hacía público un comunicado en referencia a los hechos que ha protagonizado la CIE. En dicha nota se puede leer: “Europa Laica reclama cambios legislativos y constitucionales para avanzar en la laicidad del Estado, con una separación y neutralidad efectiva entre Estado y religiones. Esta exigencia conlleva, como inexcusable, la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, así como los existentes de 1992 con las confesiones minoritarias (Comisión Islámica, Federación de Entidades Evangélicas y la Comunidad Judía)”.

Este pronunciamiento de Europa Laica es comprensible y cierto en su exposición, al menos en lo que se refiere a la confesión islámica, pues transcurridos 29 años desde la firma de los mismos, los fieles musulmanes no han visto ningún avance en la mejora de su condición religiosa; antes bien, todo lo contrario, un fuerte retroceso en sus necesidades más básicas, como pueda ser el de la educación, juventud, formación, carencia de obstáculos para enterrar a sus muertos, etc.

https://laicismo.org/comunicado-de-europa-laica-ante-la-detencion-del-presidente-de-la-comision-islamica-de-espana/243608

Europa Laica se hace eco del asunto de las subvenciones: “Denunciamos que todas estas subvenciones públicas tienen en general serias carencias de transparencia, control y fiscalización efectivo por parte de la Administración sobre el destino de las mismas…”

Los 8 millones de euros percibidos por la CIE en el periodo 2005-2020 son un fiel reflejo de esta realidad, así como esos otros 8 millones percibidos por las distintas asociaciones que se acogen a la Línea 2 de la Fundación Pluralismo y Convivencia.

Los hechos acaecidos en torno a la CIE, con la detención de su presidente, también presidente de UCIDE y el tesorero de esta, vienen a ratificar la necesidad de poner punto y final a este tipo de ayudas económicas, y todo el mercadeo que las rodea y magnifica en todos sus órdenes, pues ningún beneficio social se desprende de las mismas.

Y no solo las que canaliza el Estado a través de entidades como Fundación Pluralismo y Convivencia, también se deben acotar por ley todas aquellas subvenciones que conceden los ayuntamientos, muchas veces concedidas bajo el título “Para atender a familias vulnerables”  y traducidas, en no pocas ocasiones,  como caritativo “reparto de alimentos”, el cual no es más que otra forma de vestir y perpetuar la indigencia.

https://elfarodeceuta.es/convenio-luna-blanca-vulnerables/

Las comunidades islámicas no están para eso, o no debieran; el dinero público destinado a garantizar la cobertura de las necesidades básicas de los ciudadanos, entre ellas la manutención, debe corresponder a las administraciones: dinero público, servicios sociales públicos. Las necesidades de primer nivel no pueden desentenderse en forma de subvenciones destinadas a prácticas que normalizan la dependencia institucional. Los servicios sociales son quienes deben valorar cada situación movilizando, en consecuencia, los recursos y prestaciones económicas necesarias para atender la precariedad que afecta a parte de la ciudadanía.  Las comunidades religiosas deben atender las necesidades espirituales y abstenerse de dar  pan  y sopa.

Cierto es que la Administración concierta algunas de estas labores con  entidades privadas como Cruz Roja, Cáritas, Comedores sociales, etc., pero son actuaciones que están sometidas a criterios determinados por la Administración, supervisados por ella y sus técnicos. No es el caso de estas entidades, muchas veces definidas como “benéficas”, y cuando interesa, “religiosas”.

La sociedad debe exigir que esas personas vulnerables sean atendidas bajo el ámbito competencial de la Administración, no delegando su responsabilidad en entidades sin control, que escapan a todo proceso democrático y de auditorías, que incluso no cuentan con la participación directa de funcionarios en la valoración ni ejecución de esos proyectos subvencionados. Que entre los objetivos principales de esas entidades  figure el humillante reparto periódico de alimentos, resulta vergonzoso, toda vez que pone de manifiesto un servilismo político que alcanza la indecencia.

Los 29 años de inoperancia de la CIE-UCIDE han contaminado los mecanismos de casi todas las entidades musulmanas existentes en España.  La aplicación de normas de cautividad para que nadie se salga del redil en forma de ayudas económicas por parte de CIE-UCIDE, han contribuido, en gran medida, a que a día de hoy haya inscritas más de 1800 entidades religiosas islámicas, sin que se sepa a ciencia cierta qué hacen o a qué se dedican, y lo que es más grave: ¿qué aportan a la sociedad?

Las consecuencias de estas penosas actuaciones, hacen que se refuercen y ganen apoyos los conceptos de Laicidad y Laicismo, pues de no existir un panal de ricas  subvenciones, probablemente no serían 1800 entidades las inscritas, sino  tal vez ninguna.

Los artífices de un fracaso que dura 29 años
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