miércoles 23/9/20
MARRUECOS CONSTERNADO POR EL ATROZ CRIMEN DE ADNAN

La muerte de Adnan vuelve a poner de actualidad la indefensión de los pequeños

* En medio de la ira y la frustración por el caso de Adnan Bouchouf, algunos activistas en Marruecos no creen que la pena de muerte sea la solución adecuada para acabar con la pedofilia y el abuso infantil

 
 
Foto:cedida
Foto:cedida

La muerte de Andan, el niño de 11 años que fue secuestrado, violado y asesinado en Tánger la semana pasada, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la pedofilia.

Unas controvertidas palabras de la activista marroquí, Najia Adib, que llegó a afirmar que la pedofilia y el abuso sexual de niños son más "frecuentes en los países árabes y musulmanes", han encendido las redes sociales por vincular religión con este tipo de crímenes.

Adib fue más allá y afirmó que “En estas sociedades, el niño está privado de voluntad y no tiene ningún valor dentro de la familia, y siempre lo llamamos joven e ignorante, mientras que en Occidente los niños son sagrados".

El atroz crimen de Adnan ha hecho reaccionar a muchos activistas defensores de los derechos del niño, quienes no han dudado en pedir el agravamiento de las penas, así como la aplicación de la pena capital.

“Estamos ante un acto peligroso. En AMDH estamos pidiendo un castigo severo para el perpetrador, y también lamentamos la demora en la intervención para identificar al sospechoso”, afirmó Omar Arbib, miembro de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH-Rama de Marrakech).

Arbib rechazó las afirmaciones de Najia Adib en las que relaciona pedofilia con religión y etnia., sin embargo, Sin embargo, reconoció que en los países europeos y en Occidente en general, hay más leyes y vigilancia contra los delitos perpetrados contra niños.

El activista de la AMDH también condenó a los otros sospechosos detenidos, los compañeros de habitación del presunto captor, violador y asesino de Adnan, quienes no presentaron denuncia en su contra, a sabiends de que sus fotos y videos fueran virales en las redes sociales.

¿Cómo pudieron permanecer en silencio las personas que trabajaban y vivían con el hombre detenido?, se preguntó Arbib.

El activista cuenta casos parecidos al de Adnan en la ciudad de Marrakech: “Una niña de 11 años que salía de la escuela fue secuestrada y violada en la ciudad de Marrakech. La llevaron a un lugar a 500 kilómetros de donde vivía. Después de cometer el crimen la arrojaron sin piedad”, cuenta Arbib.

Los informes internacionales también han demostrado que los delitos de pedofilia y abuso sexual infantil no son específicos de culturas, religiones o etnias particulares.

En 2018, L'Express publicó datos de una investigación de la Iglesia católica alemana, que informaba sobre abusos sexuales entre miles de niños. El estudio muestra que 3.600 niños fueron víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes entre 1946 y 2014.

Un informe de 2009 del sindicato Solidarity Helping Hand concluyó que “en Sudáfrica se viola a una niña cada tres minutos”.

El informe incluyó 60 países, con puntajes de 0 a 100. Los puntajes representan el promedio ponderado de varios criterios, que incluyen: medio ambiente, marco legal, compromiso y capacidad del gobierno, así como el compromiso de la sociedad civil y los medios de comunicación. El informe asignó puntuaciones bajas a países no musulmanes como Venezuela, Argentina, Nigeria y otros.

 “Marruecos también debería establecer una ley que criminalice la pedofilia. A veces escuchamos casos de violación de menores "sin violencia", la violación es violación, ya sea con o sin violencia. La pedofilia debe terminar”, enfatizó Arbib.

Arbib, sin embargo, se opone a la pena de muerte y no cree que la pena capital ayude a reducir esos delitos.

Fortalecer el marco legal

Stephanie Willman Bordat, abogada internacional de derechos humanos y activista por los derechos de las mujeres, está de acuerdo en que estos delitos nunca deben estar vinculados a antecedentes culturales o religiosos específicos.

bordatBordat dijo que no cree que la religión o la etnia tengan un papel en la prevalencia de la pedofilia. Dijo que no es científicamente válido asociar la etnia y la religión con los delitos de pedofilia.

El crimen en Tánger fue “espantoso… es normal que la gente tenga reacciones emocionales y esté enojada. Tenemos reacciones similares a la violencia de género contra las mujeres”, afirmó

Bordat, sin embargo, no cree que la pena de muerte sea la sentencia correcta para el crimen.

“El castigo de los perpetradores debe basarse en la objetividad. Debe ser decidido por personas objetivas, como jueces”, subrayó Bordat.

Activismo en redes sociales no es solución

 “Hay que salir de las redes sociales e iniciar el arduo trabajo de involucrarse localmente con quienes manejan asuntos sociales, como la policía, los gendarmes, los fiscales”, enfatizó Bordat

Las leyes penales en Marruecos solo dicen “este es el delito y se castiga con cuántos años de prisión y ese es el final del proceso”.

“El problema real es que la ley no crea un marco ni dice nada sobre todos los pasos del proceso antes de que llegues a la condena. No hay nada en la ley o los reglamentos sobre la denuncia de los delitos ", critica Bordat.

Bordat también hizo referencia a la falta de medios para facilitar o alentar a las víctimas de tales delitos a presentar denuncias.

La pedofilia y el abuso infantil son desafíos reales para el mundo, incluido Marruecos, donde la policía y los servicios de seguridad han realizado varios arrestos recientes relacionados con agresiones sexuales contra menores.

Bordat habló sobre la falta de acciones y activismo contra los delitos y temas prevalentes, como la pedofilia: "Publicar cosas en las redes sociales no es ninguna solución y publicar cosas en las redes sociales no procurará ningún cambio", sentenció.

 
 

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