viernes 18.10.2019
POR DELANTE DE EGIPTO Y ARGELIA

Marruecos, primer país árabe en número de indigentes

* La mendicidad es un fenómeno que ha tomado una dimensión preocupante en las calles marroquíes
Marruecos, primer país árabe en número de indigentes

La mendicidad es un fenómeno que ha tomado una dimensión preocupante en las calles marroquíes. El número de mendigos en Marruecos coloca al país a la cabeza de los países árabes en esta área y plantea preguntas sobre los orígenes y ramificaciones de este fenómeno social.

Hace unos días un hombre contaba que aparcó el coche cerca de un mercado. Al salir del mismo, vio a un hombre sentado en una acera y con la espalda apoyada en una pared. El hombre se movía de tal modo que el conductor que había dejado su vehículo llegó a la conclusión de que el hombre padecía párkinson. Así las cosas, tomó unas monedas de su bolsillo y se las dio al hombre. El conductor del vehículo siguió su camino hacia el mercado para hacer su compra. Una vez que volvió con ella y la metió en el maletero del vehículo, observó que el hombre que tanto se movía estaba quieto y con absoluta normalidad en sus movimientos. Pudo observar también que el hombre sacaba una gran cantidad de monedas de uno de sus bolsillos disponiéndose a contarlas. Sorprendido por lo que estaba  viendo, preguntó a un viandante que pasaba a su lado sobre la situación del hombre, la respuesta fue “no haga caso, este se lo monta muy bien”.

El Rey, en su discurso con motivo de la festividad del trono, reconoció que los logros durante es tos veinte años no habían alcanzado a todos por igual, por lo que anunció una Comisión Especial encargada de buscar un nuevo modelo de desarrollo y la elaboración de cambios urgentes en el seno del ejecutivo, así como que le causaba una gran tristeza ver a ciudadanos marroquíes en situación de precariedad.

La situación no es nada fácil. La realidad es que existen muchas personas en situación desesperada. También es verdad que muchos utilizan la mendicidad como herramienta de trabajo. De ahí que las autoridades están trabajando para determinar quién es quién.

Los datos de Naciones Unidas confirman los datos.  En términos de desarrollo humano colocan  a Marruecos en el puesto 123 del ranking mundial, muy detrás de países como Venezuela (78) o Libia (108), naciones que suelen encabezar los telediarios del mainstream media. Su Coeficiente de Gini (el indicador que mide las desigualdades), lo hace formar parte de los países más desiguales del mundo; un tercio de su población es analfabeto; más de la mitad de los jóvenes se encuentran en situación de desempleo; altos índices de pobreza multidimensional, etcétera.

Según las estadísticas oficiales, Marruecos es el país más afectado por este flagelo social, con 195,000 mendigos, seguido de Egipto, con 41,000 y, Argelia, en tercer lugar, con 11,000 mendigos.

El tema de la mendicidad fue discutido en la Cámara de Consejeros el 4 de junio, en presencia de la Ministra de Familia y Solidaridad, Bassima Hakaoui. La sesión se centró en las diferentes formas de mendicidad, así como en las soluciones que se propondrán para abordarlas.

La situación es de tal envergadura que se están haciendo clasificaciones sobre las distintas formas de ejercer la mendicidad. De este modo, están los que utilizan a niños en edad infantil y bebés recién nacidos, haciendo del llanto de los pequeños una forma de expresión para causar efectos  lastimeros.  Otra forma de ejercer la mendicidad es mostrar   taras físicas y algún que otro tipo de  enfermedad que precisa de medicamentos, cuyos prospectos muestran. También están los que piden para construir mezquitas que se han quedado “a punto de terminar”. Otros utilizan facturas de aguas y electricidad, recetas médicas, así como otros muchas formas de mendicidad que tienen como único fin el despertar interés y la consiguiente pieza de compasión, todo ello traducido en algunas monedas que son llevadas al bolsillo y vuelta a empezar.

Durante la sesión sobre la mendicidad los diputados insistieron en la necesidad de implementar soluciones pragmáticas, tanto a nivel social como económico. Las causas de la pobreza, según los diputados,  tienen que ver con el desempleo y el alto coste de la vida,  “principales causas de la proliferación de este fenómeno”, aunque también se hizo mención a otros elementos como que un gran número de estas personas ejercen la mendicidad como forma fácil de ganar dinero, sin ningún tipo de interés por el trabajo y por la cultura del esfuerzo.

Marruecos, primer país árabe en número de indigentes
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