sábado 04.07.2020
DESPUÉS DE RAMADÁN

Jutba del viernes

* JUTBA DEL VIERNES - SHEIJ AHMED BERMEJO - 29-05-2020

* TÍTULO: DESPUÉS DE RAMADÁN

Jutba del viernes

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Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah. “Oh, vosotros que creéis, temed a Allah conforme a Su derecho de ser temido, y no muráis sin ser musulmanes”.

Siervos de Allah, ciertamente los días son parte de nuestra vida, y los días pasan inexorablemente ante nosotros: día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año... Y cada día que pasa, en cierto modo pasa una parte de nosotros, una parte que no volverá jamás. Hace pocas semanas, dábamos la bienvenida al noble mes de Ramadán y, hoy, el invitado que ha estado con nosotros ya se ha marchado; y como todo invitado noble, a pesar de la dificultad de tratarlo como se merecía, ahora que se ha ido ya lo echamos de menos.

Hace unos pocos días estábamos en el mes de Ramadán, el mes de la Misericordia, del Perdón y de la Liberación del Fuego, el mes de la paciencia y el Corán. Ayunábamos durante el día con esfuerzo, rezábamos durante la noche con paciencia; nos negábamos la comida durante el día, nos negábamos el descanso durante la noche para adorar a nuestro Señor. Hemos luchado contra nuestros apetitos para complacer al Creador del día y de la noche; y por todo ello, el día en el que nos reunamos con Él, tendremos una gran alegría, seremos de los triunfadores, ya que el Mensajero de Allah, salla allahu alaihi wa sallam, dijo: El ayunante tiene dos alegrías con las que se alegra: una cuando rompe el ayuno y otra cuando se encuentra con su Señor”.

Esto ha sido Ramadán. Y Ramadán se ha ido. Ramadán ha terminado y solo Allah sabe si el año que viene lo volveremos a vivir o no. Quien adore a Allah sólo en Ramadán, que sepa que Ramadán se ha terminado; quien adore a Allah que sepa que Allah está vivo y nunca muere. Nosotros no adoramos a Allah en Ramadán y nos olvidamos de Él el resto del año. No nos esforzamos en Ramadán y una vez que ha pasado dejamos de hacerlo, como si Ramadán hubiese sido una especie de espejismo que ha pasado ante nosotros, ya que este comportamiento, que Allah nos proteja de él, es un comportamiento que está muy cerca de la hipocresía.

Nuestro comportamiento ha de ser mas bien lo opuesto: Ramadán ha terminado, pues vamos entonces a aprovechar esa fuerza, esa determinación, ese sometimiento que hemos aplicado a nuestros apetitos y pasiones y que hemos practicado a lo largo de todo un mes, vamos a aprovecharlo para cambiar lo que tengamos que cambiar en nuestras vidas, vamos a aprovechar el Ramadán para que nos beneficie incluso una vez que ya ha terminado. Si hemos podido vencer a nuestro nafs en Ramadán, no tenemos excusa para ser derrotados por él una vez que Ramadán ha terminado.

Musulmanes, una vez que ha terminado Ramadán, ¿qué hacemos con nuestras vidas? ¿De qué nos ha servido el mes de Ramadán? ¿Qué es lo que nos ha aportado? Estas preguntas nos las debemos hacer todos y cada uno de nosotros con mucha sinceridad. En el mes de Ramadán hemos sido capaces de parar el tren de la vida, hemos sido capaces de frenar esa vorágine que no tiene fin que es dunia, nos hemos contenido ante dunia. Y este logro, esto que hemos conseguido por el favor de Allah, es lo que no podemos permitirnos perder, pues entonces habremos fracasado.

Este mundo de dunia, esta vida pasajera, nos tienta, nos llama, nuestro nafs nos la embellece, nos intenta hacer creer que nuestro Din es secundario, que no tiene una vital importancia, que lo realmente importante es dunia, que cuando sea mayor ya me preocuparé por mi Din, que de momento lo único que importa es dunia… Esto es el nafs, esto es el nafs que ordena el mal, y esta voz es la que hemos acallado y silenciado en Ramadán, esta voz es la que hemos vencido ayunando y haciendo el quiyam durante la noche; y esta voz es la que debemos seguir venciendo, porque si hemos sido capaces de vencerla en Ramadán, significa que tenemos la capacidad, la responsabilidad y la obligación de seguir haciéndolo después de Ramadán.

¿De qué nos sirve haber ayunado en Ramadán si ahora nos olvidamos de Allah? ¿De qué nos sirve haber hecho quiyam durante las noches de Ramadán, si ahora nos cuesta incluso cumplir con nuestras oraciones obligatorias? ¿De qué nos sirve haber cumplido con aquello que Allah nos ordenaba, absteniéndonos de los apetitos del estómago y las partes privadas, con la dificultad que eso encierra, si ahora corrompemos y tiramos por la borda todo ese bien que hemos obtenido? ¿Y sabéis qué es lo más triste?, ¿sabéis como tiramos todo ese bien que hemos acumulado en Ramadán? Lo tiramos al no ser capaces de apreciar y ser agradecidos con nuestros hermanos, lo tiramos todos si no somos capaces de tener misericordia con ellos, si no somos capaces de adoptar las nobles cualidades de carácter y de comportamiento. Todo el esfuerzo, todo el sacrificio de Ramadán, no nos aporta lo que debe aportarnos, no obtenemos de él el verdadero significado y recompensa, si no somos capaces de tratar a nuestros hermanos con respecto, cortesía, agradecimiento, con nobleza y buen carácter.

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Dijo el Mensajero Muhammad, salla allahu alaihi wa sallam: “La acción más amada por Allah es la constante, aunque sea pequeña”. En el mes de Ramadán hemos sido capaces de cambiar nuestra rutina, nos hemos acostumbrado a ciertos aspectos que no practicábamos fuera de Ramadán; esto es parte de la sabiduría y la enseñanza del Ramadán. Hoy, a lo que yo os llamo es a que no dejéis escapar todo eso que habéis obtenido en Ramadán. Si solía acudir a la mezquita a hacer el salat al-magrib, a hacer el tarawih, eso debo esforzarme en mantenerlo; si rezaba en casa algunos rakats durante la noche, mientras la gente dormía, eso debo esforzarme en mantenerlo; si cogía el Corán y recitaba algunas aleyas, aunque fueran pocas, voy a tratar de seguir haciéndolo.

El que sea capaz de hacerlo, el que sea capaz de mantenerse constante en algunas de las buenas acciones que hacía durante el Ramadán, ciertamente será uno de los triunfadores, pues habrá obtenido el beneficio del Ramadán y no solo eso, sino que seguirá beneficiándose después de ese mes bendecido. Este es el verdadero triunfo, el verdadero éxito: aprovecha Ramadán para cambiar algo de tu vida, por pequeño que sea, por insignificante que puedas pensar que es, ya que, si es constante, si es continuo, si hay sinceridad, esto será lo más amado y recompensado por Allah.

Tened temor de Allah, siervos Suyos; aferraos todos juntos a la cuerda de Allah. Recordad que Ramadán ha terminado, se ha ido, ya no está entre nosotros; ha sido muy bonito, pero ya no está; el que sí está es Allah, que está vivo y nunca muere, y nosotros no somos de los que nos acordamos de Allah únicamente en Ramadán, pues ciertamente esos son los hipócritas. Nosotros nos acordamos de Allah, Le adoramos y Le estamos agradecidos en todo momento y lugar, cada día del año, en cada situación que atravesamos. Y ciertamente este es el camino del éxito, pues cuando recordamos a Allah, Él nos recuerda en una asamblea mejor que la nuestra. ¿Acaso no deseáis ser recordados por Allah? Recordadle, aferraos a Él una vez que ha terminado Ramadán, y seréis de los triunfadores en esta vida y en la Próxima.

Oh Allah, te pedimos que nos hagas ser de ellos.

Amín

Jutba del viernes
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