domingo 15.12.2019
¡ SI NO TIENES VERGÜENZA, HAZ LO QUE QUIERAS !

Jutba del viernes

JUTBA DEL VIERNES -  2709/2019 - ¡ SI NO TIENES VERGÜENZA, HAZ LO QUE QUIERAS !​

* SHEIJ AHMED BERMEJO

 
 
Jutba del viernes

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Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah, ya que los frutos de la Taqwa son siempre buenos, tanto en esta vida como en la Próxima: “A quien teme a Allah, Él le da una salida y le provee desde donde no lo espera” (Divorcio, 2).

Siervos de Allah, sabed que el ser humano ha sido creado y en su interior posee el bien y posee el mal, posee la luz y la oscuridad, y desde el principio de los tiempos, Allah, subhanahu wa ta’ala, ha enviado Profetas y Mensajeros a los hombres para enseñarles qué es lo correcto y qué es lo incorrecto, para sacarles de la oscuridad y llevarlos hacia la luz.

Estos Profetas y Mensajeros, al igual que el Profeta del Islam, Muhámmad, sallallahu alaihi wa sallam, han sido enviados para enseñar a la gente las nobles cualidades de carácter. Cualidades y conducta que elevan al que se impregna de ellas, lo purifican de la maldad y le hacen bello y hermoso el camino del bien al mismo tiempo que le hacen detestable y oscuro el camino del mal.

El valor de una persona no debe medirse por su fuerza física, ni por su riqueza, ni por su conocimiento o posición, ni tampoco por su forma de vestir ni por su forma de hablar, sino que el verdadero valor de una persona lo determinan su Din y su carácter y comportamiento. Esto es lo que realmente diferencia a unos seres humanos de otros.

Una de esas nobles cualidades, que diferencian a una persona de otra, que hacen mejor a una persona sobre otra, es al haya, el ‘pudor’, la ‘vergüenza’, una cualidad sobre la que dijo el Imam Al Shafii’, que Allah esté complacido con él: “Por Allah, que no queda ningún bien en la vida una vez que se pierde el pudor”.

El pudor, la vergüenza, es honestidad, es modestia, es recato, es reconocer tu posición ante Allah y ante los seres humanos, es reconocer que realmente de Allah somos y a Él hemos de volver, es a lo que llamaron todos los Profetas y Mensajeros, es lo que nos enseñó el Mensajero de Allah. Y, ciertamente, el pudor es parte del Imán.

Dijo Sallallahu alaihi wa sallam: “En verdad que, de los dichos que han llegado a la gente procedentes de la primera profecía* (Los Profetas de los primeros tiempos), está: ‘Si no tienes vergüenza, haz lo que quieras’”.

Ciertamente, la primera relación que merece nuestro pudor y nuestra vergüenza es nuestra relación con Allah, subhanahu wa ta’ala, ya que Él es Quien nos ha creado, Quien nos ha hecho salir a este mundo, Quien nos alimenta, Quien nos da la provisión, Quien nos ha colmado de dones y bendiciones para nuestro desarrollo y crecimiento en este mundo… Sin embargo, el ser humano es desagradecido por naturaleza, es incapaz de reconocer todo ese bien procedente de Allah, es incapaz de ser pudoroso ante Allah; por eso dice Allah en un hadiz qudsi: “Yo, los genios y los hombres estamos en una situación entraña y asombrosa. Yo creo y ellos adoran a otro que no soy Yo; entrego provisión y se lo agradecen a otro que no soy Yo; hago descender el bien sobre ellos y ellos elevan hacia Mí el mal; les amo entregándoles regalos, aunque no los necesiten, y ellos Me desprecian con actos de desobediencia a pesar de estar totalmente necesitados de Mí”.

¿Qué significa tener pudor ante Allah? ¿Cómo se tiene vergüenza ante Allah? Dijo el Mensajero: “Tened pudor de Allah con el verdadero pudor”. Dijimos: “Oh Mensajero de Allah, nosotros somos pudorosos, alhamdulillah”. Dijo: “No, no es eso; el verdadero pudor ante Allah, la verdadera vergüenza ante Allah, es: guardar la cabeza y lo que contiene, el estómago y su interior, recordar la muerte y el final, y que, quien quiera el Ájira, deje los asuntos bellos de este mundo. Quien haga esto estará teniendo verdadero pudor ante Allah”.

Guardar la cabeza significa proteger la vista de aquello que Allah ha prohibido; guardar la lengua, protegiéndola de la mentira y el engaño, de la calumnia y la falsa acusación; guardar nuestros pensamientos de tener mala opinión de Allah y mala opinión de las criaturas; guardar nuestros oídos de escuchar todo aquello que Allah ha prohibido, como la indecencia, la calumnia, la cizaña, los defectos de los demás, prestar atención a chismes y conversaciones en los que se desprestigia el honor de nuestros hermanos. Todo esto es parte de proteger la cabeza y lo que contiene.

Parte del pudor es también guardar nuestro estómago y su interior; nuestro estómago y lo que hay debajo de él, es decir, las partes privadas. ¿Cómo podemos pretender tener verdadero pudor ante Allah si luego comemos lo que es ilícito, si comemos de la usura hasta tal punto que llegamos a considerarla como algo normal y permitido, si nos apropiamos indebidamente de la riqueza que no nos corresponde, si nos entregamos a satisfacer nuestros deseos carnales traspasando todos los límites de Allah?

¿Cómo podemos pretender ser de los creyentes justos y rectos si no somos pudorosos? ¿Cómo podemos pretender llamarnos musulmanes si no tenemos pudor, si no sentimos vergüenza cuando desobedecemos a Allah? ¿Cómo podemos esperar el bien y el favor de Allah si no somos pudorosos en nuestra relación con Él?

Oh Allah, te pedimos que nos des una vergüenza verdadera, un pudor verdadero, que nos conduzca a Tu Jardín y a Tu Misericordia.

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Siervos de Allah, ciertamente, la noble cualidad del pudor se encuentra entre dos cualidades denigrantes y perversas: la timidez extrema y la desvergüenza. Hay mucha gente que confunde la timidez extrema con el pudor, cuando en realidad son totalmente opuestos. La timidez, que hasta cierto punto es algo bueno, si es llevada al extremo, se convierte en algo peligroso, pues esa timidez puede llevar al siervo a no dejar de hacer buenas acciones por el miedo que puede sentir a que los otros lo vean y hablen de él.

La timidez llevada a su extremo te impide ser tú mismo, pues siempre estarás pendiente de qué dirán u opinarán de ti los demás. Te impide actuar con rectitud. Te impide tener decisión, tener opinión, levantar la cabeza cuando debes hacerlo, ser firme cuando tienes que serlo, alzar la voz cuando es necesario hacerlo; va consumiendo poco a poco tu fuerza y personalidad, y acaba llevándote a ser uno más del rebaño, sin ninguna personalidad, sin ninguna fuerza, sin carácter y sin decisión.

“Si no tienes vergüenza, haz lo que quieras”. Si no tienes pudor, haz lo que quieras, porque no habrá nada que te lo impida, nada te pondrá límites; harás lo que quieras sin que nada te importe, romperás relaciones por no tener pudor, romperás matrimonios por no tener vergüenza, destruirás lo que tanto tiempo se ha tardado en construir por no tener un mínimo de pudor, hablarás sin respeto ni cortesía ni vergüenza a los que están por encima de ti, faltarás al adab a tus compañeros, no te importará nada de los demás. Y todo esto ocurrirá porque no tendrás nada de vergüenza, no tendrás pudor, y entonces harás lo que quieras; no tendrás presente a Allah en ningún momento, porque pensarás que no tienes que rendir cuentas ante nada ni ante nadie. Y por eso todo te dará igual, absolutamente todo te dará igual, y ciertamente eso es egoísmo, eso es egolatría, eso es desvergüenza, eso es pensar únicamente en ti mismo y creer que el mundo está hecho para ti, y eso no es tener pudor, eso no es tener vergüenza, eso no es parte del Din del Islam.

Al haya, el pudor, la vergüenza, es no hacer en secreto aquello que no querríamos que se supiera de nosotros en público. El pudor es tener siempre presente a Allah, es actuar rectamente en nuestras relaciones con el resto de las criaturas, con adab, con cortesía, con respeto, es ser firme y ser rectos y no tener miedo a la hora de decir la verdad; eso es también parte del pudor. Es alabar y agradecer a Allah todo lo que nos ha dado cuando se está en sosiego y facilidad lo mismo que cuando se está en estrechez y dificultad; es certeza, esperanza y confianza en Allah. Este es el verdadero pudor. Esta es la verdadera vergüenza. Esto sí es parte del Islam.

Tener temor de Allah, siervos Suyos; aferraos a la vergüenza, al pudor, en todo momento y situación; si lo hacéis, estaréis en el mejor camino, estaréis en el camino que conduce hacia el Jardín; si lo hacéis, estaréis obteniendo tranquilidad y sosiego en vuestro nafs; si lo hacéis, estaréis fortaleciendo e incrementando vuestro Imán; si lo hacéis, estaréis siendo de los rectos y los justos; si lo hacéis, estaréis fortaleciendo vuestros vínculos con los demás; si lo hacéis, todo el bien será para vosotros; si lo hacéis, estaréis imitando al mejor de la creación, y, con el permiso de Allah, gracias a nuestro pudor, nos reuniremos con él en el Jardín.

Oh Allah, te pedimos que nos hagas ser de los que, por implantar el pudor en sus vidas, se convierten en hombres y mujeres del Jardín.

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