lunes 16.09.2019
ni privadas ni públicas

Marruecos decide no construir más mezquitas

* Así lo anunció Ahmed Tawfiq, Ministro de Dotaciones y Asuntos Musulmanes

Mezquita, Tánger
Mezquita, Tánger

"El alimento en los estómagos de los hombres (todos los seres humanos) es mejor que adorar a Dios en los cuernos de las montañas", máxima asumida por el Islam y los musulmanes.

Se refiere a que dar de comer, alimentar y atender a los seres humanos en todas las viscitudes de la vida es mucho mejor que adorar a Dios en sitios tan cercanos al cielo, como pueden ser las cimas y  cuernos de las montañas.

Si la fiebre por construir mezquitas se hubiese repartido en hacer hospitales y centros de atención a las personas, otro gallo cantaría, pues construir mezquitas y desatender la atención social en lo que más afecta a las personas, implica cierto  grado de egoísmo con graves consecuencias para toda la sociedad que conforme una población, ya que si se necesita una mezquita, también se necesita un hospital, así como un sitio para pequeños y mayores, y suma sigue. 

Es ahora cuando Marruecos se da cuenta de que tantas mezquitas son contraproducentes, que tanto minarete no es acción que favorezca la vida de las personas, que Dios, en definitva, prefiere que las personas coman y estén bien atendidas, de modo que existan remedios para las enfermedades y sitios para curarlas, y así todo iría de perlas, incluso la adoración se realizaría en mejores condiciones, pues un estómago lleno no es igual que uno vacío.

Tawfiq declaró que la moratoria para construir nuevas mezquitas se prolongará durante tres años, mínimo, hasta que el presupuesto de su departamento se normalice y pueda acometer en las debidas condiciones la construcción de nuevos templos.

El número de mezquita en Marruecos  fue creciendo de forma imparable hasta que el ministerio que dirige Tawfiq decidió controlar su construcción, apertura, conservación y mantenimiento. Desde entonces, el gobierno es quien  autoriza la construcción de todas las nuevas mezquitas, incluso aquellas que se construyen con fondos privados. De hecho, el número de mezquitas supera las 50.000.

La intervención del gobierno frenó costumbres que se habían constituido casi como “deber social” en pueblos y ciudades, tanto como que se construían sin atender los mínimos exigidos en apartados como el de la seguridad o bien se hacían con materiales poco apropiados.

La mayor proliferación en construcción de mezquitas la protagonizó el mundo rural, cuyos habitantes no dudaban en reunir lo necesario para tener mezquita propia, sin que importara que a poca distancia hubiera otra.

El objetivo, según el ministro, es "ahorrar mil millones de dírhams, la mitad del presupuesto necesario para la rehabilitación de 1442 mezquitas cerradas a día de hoy”. De la otra mitad se hará cargo el  Estado, aclaró Tawfiq.

Marruecos inició  en 2011 un ambicioso  programa de rehabilitación de mezquitas.  910 templos fueron rehabilitados con un coste de 473 millones de dírhams, mientras que otros 466 lugares de culto están siendo rehabilitados con un presupuesto de 962 millones de dírhams, así como que otras 189 mezquitas están a la espera de aprobación de los presupuestos correspondientes para proceder a su rehabilitación, no menos de 243 millones de dírhams. El ministro declaró que  3007 mezquitas fueron cerradas “porque representaban  un peligro real para los fieles”.

Tawfiq hizo hincapié en que los técnicos trabajan sin descanso, algo que no impide que se cierren 157 mezquitas cada año por razones de seguridad.

El ministro se refirió a todo lo relativo a nuevas construcciones y a rehabilitaciones,  pero nada dijo sobre  actuaciones para detener las nuevas costumbres de vender productos en las puertas de las mezquitas cada vez que termina una de las oraciones del día, sobre todo durante las del mediodía y tarde, momentos en los cuales los accesos se llenan de vendedores que ofrecen todo tipo de productos, con gritos compitiendo en precios y ofertas, convirtiendo los accesos a las mezquitas en auténticos espacios de mercadeo.

Una de las obligaciones del Ministerio de Dotaciones y Asuntos Musulmanes es dotar a las mezquitas de la suficiente tranquilidad para que los fieles puedan desarrollar su fe en paz y serenidad, todo ello en un clima de higiene y total seguridad.

No tiene mucho sentido rehabilitar a la vez que se permiten actividades mercantiles en las puertas de los templos sin ningún tipo de regulación, lo que incide en la calidad de esa serenidad que debería respetarse de modo permanente.

Son muchas las cosas que debería revisar el Ministerio de Dotaciones y Asuntos Musulmanes, sin olvidar Ceuta, ciudad en la que sostiene  32 lugares de culto, así como fiscalizar la actitud y modelo de gestión de algunos de sus encargados, pues no hay más ciego que el que no quiere ver.

Marruecos decide no construir más mezquitas
Comentarios