lunes 30/11/20
ENTREVISTA

"En España hay certificadoras cuyos dueños son ateos", Ahmad Al Hamamra, director de Halal Consulting

* Entrevista con Ahmad Al Hamamra, director de Halal Consulting     https://halalconsulting.es/

* “En España hay certificadoras cuyos dueños son ateos, esto lo he oído de sus propias lenguas, me lo han dicho a mí personalmente, que son ateos, que no creen en nada, que no creen en ninguna religión, que para ellos el halal es business, business” 

*  “Los musulmanes son personas muy buenas que nunca piensan que pueden estar engañándoles”

* “Quiero pedir públicamente a todas las comunidades islámicas, en especial a la Comisión Islámica de España, que establezca los mecanismos necesarios de control a todas las certificadoras halal que operan en España”

 

Ahmad Al Hamamra
Ahmad Al Hamamra

Los últimos datos publicados señalan que actualmente cerca de un 4,5% de la población residente en España profesa el Islam, si bien en los últimos años este porcentaje ha ido en aumento.

En Mercabarna, el gran mercado mayorista de Barcelona, el 60 % del cordero sacrificado sigue los preceptos del Islam. Lo que equivale a 3.000 toneladas de carne. Con la ternera las cifras son similares: un 56% por ciento (9.462 toneladas).

Para conocer la situación del mercado halal en España hemos entrevistado a uno de los profesionales más reconocidos en la industria halal, tanto a nivel nacional como internacional. Se trata de Ahmad Al Hamamra, director general de Halal Consulting, una certificadora que goza del reconocimiento de más de 58 países.

IN = Islam News  *  HC = Halal Consulting

Entrevista

IN. – Yousef (José) dijo “Ana ajufu mina Allah” (yo siento temor de Dios), ¿No le tiembla la mano al firmar una certificación?

HC. - Alhamadulilah (Alabado sea Dios), la primera bendición que recibí de Allah es que soy musulmán y este es el regalo más grande que me hizo Allah, y no solo a mí, también a toda mi familia. Somos musulmanes, y atestiguamos que Allah es Uno y que Muhammad es su Mensajero, y eso es mejor que todo. Es mejor que el dinero, mejor que el trabajo, mejor que la propia salud, eso es mejor que todo, que somos musulmanes. Con eso presente en todo momento es cómo trabajo el halal, sin olvidarlo en ningún momento.

El halal no es un simple certificado, el halal es mi vida personal, con mi familia, con mis amigos, con mis vecinos, con mi comunidad…El halal es una forma de vida. Yo no puedo estar certificando halal correctamente y por la noche hacer lo que me dé la gana. Esto no puede ser.  Y no puedo ser ateo, por ejemplo, y esto existe en España, pues en España hay certificadoras cuyos dueños son ateos, he oído esto de sus propias lenguas, me lo han dicho a mí personalmente, que son ateos, que no creen en nada, que no creen en ninguna religión, que para ellos el halal es business, business (negocios,negocios), y estas personas  certifican halal para los musulmanes, que comen lo que estas personas certifican.

Turkish-Airlines-Halal-Consulting-2Esto existe en España. Alhamdulilah (Alabado sea Dios), soy responsable de mi trabajo y nada más, pero yo también soy parte de mi comunidad y una de mis obligaciones como miembro de la Umma es intentar corregir aquellas situaciones que puedan dañar a mi gente.                                             

Mi Umma confía en mí porque cuando compran un producto para su consumo lo hacen confiando en mí, porque ven un sello halal, es decir, depositan su confianza en ese sello, porque los musulmanes son personas muy buenas que nunca piensan que pueden estar engañándoles.

Los musulmanes buscan carnicerías regentadas por musulmanes en un afán de comer halal, en algunos casos con productos más caros que otros establecimientos de más nivel. Los grandes distribuidores nos venden segundo nivel porque los puntos de venta piden lo más barato, por lo que la culpa es nuestra, de nuestros carniceros, de todos nosotros, pero la gente también compra esos productos porque llevan sello halal. La confianza lo es todo es nuestro trabajo.

Yo empecé a certificar en el 2007, y en aquellos momentos sentí mucho miedo al verme en la responsabilidad de certificar. Firmar un certificado era una gran carga de responsabilidad, y lo hacía con un socio, que falleció en 2010, era Alberto Congeta, un hermano musulmán. Pusimos en marcha un mecanismo para certificar con un comité técnico, formado por especialistas en todas las áreas.

Aplicamos las fatwas de los organismos más prestigiosos del mundo musulmán y no innovamos en ninguna. También nos adaptamos a las fatwas de cada país, respetándolas escrupulosamente.  La certificación la otorga el Comité Técnico y es quien la firma y supervisa.

IN. - Su empresa se distingue por no aceptar el aturdimiento en ninguna de sus formas, ¿En qué razones fundamentan su decisión?

 HC. - Cuando empezamos a certificar en 2007 nos encontramos en la necesidad de decidir si certificábamos con o sin aturdimiento. Estudiamos en profundidad este asunto desde un punto de vista técnico y religioso. Y al final tomamos el camino más difícil: no certificar como halal animales que hayan sido sacrificados mediante aturdimiento. Y para tomar esta decisión nos apoyamos en una aleya del Corán, que dice: “Os están prohibidos los animales muertos, la sangre y el porcino”, en este orden, es decir, la sangre aparece como prohibida antes que el porcino. Lo más importante en el sacrificio halal es la sangre, ya que hay que procurar sacarla en el menor tiempo posible para que el animal no sufra y no permanezca en su cuerpo.

Cuando cortamos las vías del cuello, las que llevan sangre y oxígeno, la reacción del cerebro del animal consiste en enviar señales  al resto del cuerpo a través de los nervios traseros del cuello, de ahí que nunca es conveniente tocar esa parte, lo que hace que el corazón del animal se acelere y bombee con más fuerza en un intento de atender la llamada de socorro del cerebro, sangre que no le llega porque las vías han sido cortadas y la sangre bombeada sale con fuerza al exterior. En esos momentos el animal ya está en coma.

Cuando se aplica aturdimiento esta señal del cerebro no se produce porque el cerebro se bloquea y permanece inmóvil. Esto significa que el cerebro no envía esa señal de socorro tan necesaria para que podamos sacar toda la sangre del cuerpo del animal.  Calculamos que en todas las formas de aturdimiento el total de sangre que se queda en el cuerpo del animal oscila en torno al 30%, que se dispersa por todas las venas del cuerpo del animal, es decir, la carne de ese animal está impregnada de sangre, lo que contraviene la aleya que le he citado anteriormente.

IN. - ¿Cuáles son los tipos de aturdimiento más usuales que se aplican en España?

HC. - Generalmente son de tres tipos. Para las aves y el porcino utilizan gas. Colocan a los animales en jaulas bien cerradas, aplican un procedimiento para retirarles el oxígeno y les aplican el gas. Este tipo de aturdimiento deja el cerebro de los animales en shock durante mucho tiempo, lo que impide que pueda volver a reaccionar. Esta fórmula de aturdimiento está prohibida por todas las escuelas jurídicas del Islam. Y puedo afirmar públicamente que distintos tipos de aves sacrificadas mediante el método del gas se venden en el mercado como halal y con certificado halal, sí, lo hay, especialmente pollo, y esto se lo comen los musulmanes como halal.

El aturdimiento eléctrico también se utiliza para todos los tipos de aves, para el ovino, el cabrino… Para las aves, por ejemplo, utilizan baños llenos de agua y en ellos  introducen a los animales, produciéndoles descargas que intentan controlar con ciertos niveles de intensidad, pero a veces las aves salen achicharradas. Ese control de fuerza de la descarga permite que algunos animales vuelvan a la vida, pero hay estudios realizados por veterinarios, especialmente uno de la Universidad de Hamburgo, que dice que el aturdimiento en las aves y en cualquiera de sus grados, produce un estallido de los nervios cerebrales, causa por la que los ojos de los animales aparecen rojos, esto es porque la cabeza está llena de sangre. Lo mismo pasa con los corderos y demás animales, es decir, el aturdimiento les produce muerte cerebral y aunque vuelvan a la vida por unos minutos, finalmente mueren.

Otro tipo de aturdimiento es el uso de la pistola. Hay dos tipos. Una que tiene unos veinte centímetros que al disparar va directo al cerebro del animal produciéndole muerte instantánea. El otro tipo de sistema pistola tiene forma de martillo. Le propinan un golpe muy fuerte a la cabeza del animal.  Este golpe muchas veces mata al animal porque le rompe el cráneo; otras, no le mata, pero le deja en coma. Todos estos tipos de aturdimiento son contrarios a las normas del Islam y atentan contra el bienestar animal.

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IN. – Según la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) no se puede afirmar que el vino sin alcohol sea vino. Dicho esto, imagine una empresa que vende pollos halal y a cada pollo le echa algo de vino, poca cosa, y en su etiquetado declara que tiene ese vino, y lo justifica como que se evapora en la cocción, ¿Cómo declaramos ese pollo?

HC. - El vino está dentro de aquellos productos considerados haram. El alcohol solo podemos utilizarlo como remedio en el ámbito sanitario. Y sobre esto hay muchas aleyas y hadices que desaconsejan su uso fuera de ese ámbito que tiene que ver con la salud.

Tampoco podemos pensar como hacen algunos que justifican el uso del alcohol en la alimentación diciendo que durante la cocción se evapora, y que con eso quieren justificar su uso, y esto es haram porque vertemos un producto haram sobre una comida halal, ya con eso esa comida deja de ser halal.

IN. - El universo halal de los musulmanes se aparece caótico y contradictorio, y le pongo el ejemplo de esa empresa andaluza en la que ustedes certificaban sin aturdimiento, mientras que una mezquita de Francia  lo permitía y certificaba con aturdimiento, ¿Qué es lo que impide la existencia de una normativa única para todos los musulmanes del mundo?

HC. - Las diferencias de criterios son muy normales en toda sociedad, pues tienen en cuenta costumbres culturales, estilos de vida, raíces y pensamientos propios, etc., así como otras connotaciones que les diferencian entre sí, de ahí que resulte normal encontrar criterios diferenciados. También hay que tener en cuenta que el Islam no pide a nadie que renuncie a su cultura para ser musulmán. Todo eso es normal, pero lo que no resulta muy normal en el mundo de la certificación es que te encuentres dos empresas certificadoras con opiniones distintas sobre un mismo producto y en la misma empresa.

Hay otros ejemplos que no tienen justificación en ninguna de las escuelas jurídicas. Y le pongo un ejemplo, hay certificadoras que les exigen a   los mataderos que cambien sus instalaciones y las orienten hacia la Meca, esto no está recogido en ninguno de los manuales halal, y yo me he encontrado con este tipo de instalaciones cambiadas, con el consiguiente coste económico para esas empresas y todo ello sin que hiciera falta. Hay otras que permiten el aturdimiento en un nivel muy alto; otras, con niveles más bajos. Me he encontrado con empresas que disponen de certificado halal y se les renueva cada año y sin que conozcan personalmente a su certificador, esto dicho por la empresa certificada. Esto está pasando. 

IN. - Ustedes le retiraron la certificación a una empresa andaluza muy conocida, ¿Qué fue lo que motivó la retirada de la certificación?

HC. - Si una certificadora hace bien su trabajo, controla y cumple con los protocolos y tiene un encontronazo por esos motivos con la empresa certificada, en seguida buscan otra certificadora más dócil, esa es la solución, pues lo que buscan es eso, empresas certificadoras que no realicen controles y que no se pongan muy pesadas. Por este motivo, es decir, por nuestra seriedad, hemos perdido muchas empresas que no quieren ni aceptan  controles, quieren hacerlo a su manera. Y siento decir que hay certificadoras que se prestan a esa labor, es decir, “servicio halal y sin control”.

La retirada de la certificación a esa empresa no solo tiene que ver con el aturdimiento, el asunto es mucho más serio, si tal cosa es posible. Lo que sucedió fue que falsificaron nuestros formularios con cantidades de animales que no fueron sacrificados mediante el sistema contratado, es decir, nosotros dejamos en manos de los matarifes un formulario de nombre CONTROL DE SACRIFICIO en el que el matarife tiene que consignar el número de animales sacrificados, ya que nosotros certificamos por lote, ya sea para consumo nacional o bien se destine a exportación. Esta empresa falsificó la firma del matarife y consignó cantidades que no se correspondían con la verdad. Ese fue el motivo de la retirada de la certificación.

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IN. – Hay empresas que fabrican sus propios piensos, disponen de sus propias salas de incubación, otras dedicadas a cría y engorde, y así hasta el sacrificio. El resultado es que el animal no ve la luz del sol en todos esos procesos 100% artificiales, ¿Hasta qué punto influye este tipo de atmósfera en las aptitudes de estos animales para ser considerados aptos para el sacrificio halal?

HC. - En estos casos aceptamos la norma europea sobre bienestar animal.  Tenemos establecidos una serie de protocolos para este tipo de empresas, incluido el estudio del pienso, que se somete a análisis muy exhaustivos de laboratorio. Nosotros preferimos este tipo de empresas porque nos facilitan el control de los animales desde que nacen, no así con otras que van comprando en sitios distintos, lo que dificulta enormemente los protocolos de control.

IN. - Y los piensos, ¿Qué garantías tienen los musulmanes de que lo que se certifica halal se alimentó halal?

HC. - Nos hemos encontrado con mataderos certificados halal y cuando hemos analizado los piensos nos encontramos con que tienen grasa de porcino, y todo ello desde hace años. La norma europea prohíbe que los piensos destinados a animales tengan aditivos de origen animal. También hemos detectado muchas irregularidades con el pollo, y mucho con el que se destina para asado, al que le añaden cremas y mantequillas de porcino para que adquiera color rojo.

Garantía total no existe. Muchos productos consumidos por musulmanes no son halal, sobre todo donde vivo yo, y será muy parecido en otros sitios, ya que conozco perfectamente el circuito y sé lo que hace cada uno.

IN. –  En España no hay muchas certificadoras, ¿Qué tal se llevan entre ustedes?

HC. - No hay comunicación de ningún tipo.  Llevamos tiempo pidiendo que una autoridad musulmana intervenga en este asunto y ponga orden, que nos controle a todas las certificadoras, porque yo puedo afirmar que se están haciendo cosas muy feas y mucho producto se está exportando a países islámicos, y puedo afirmar que mucha mercancía se ha enviado a los mercados musulmanes como producto halal y no es halal.

Nosotros no vemos como enemigos a nuestra competencia, pues queremos normalizar el halal en España, queremos contribuir a que se establezcan protocolos comunes, porque hay una sola religión y un solo halal, y no puede ser que una certificadora retire una certificación por una serie de motivos que considera graves y venga otra y los interprete como leves y para no tener en cuenta.

IN. - ¿Qué avances destacaría en la normalización del halal en España desde los Acuerdos del 92?

HC. - Pienso que la mayoría de esos acuerdos siguen en tinta y papel. Hay cosas en las que se ha avanzado como pueden ser nuestros derechos como musulmanes en España, pero en otras muchas cosas no ha habido avances. Sobre todo, en lo que se refiere a organización, apenas hay organización. Por eso muchos proyectos no han salido. Y una de esas cosas es el halal, pues tienen que normalizarlo porque la alimentación es vital para las personas. Y parece que las personas que tienen que velar por el interés general más bien parecen entregados a sus propios intereses. No hay norma común, no hay control por parte de la CIE.

Y en lo que se refiere al halal voy a explicarle algo. Hay certificadoras españolas acreditadas, que trabajan oficialmente y, sin embargo, hay otras que son europeas y que certifican en España sin contar con presencia en suelo español y sin realizar ningún control sobre lo que certifican. También hay distribuidores que han hecho su propio logo y con el que trabajan en el mercado. También hay mezquitas que certifican, algunas incluso han certificado productos químicos, de tipo cosmético…Este tipo de cosas requieren un equipamiento excepcional, algo difícil de conseguir para una mezquita.

También hay mataderos que se sirven de su propio matarife para certificar…Lo que intento decirle es que el mercado del halal es un caos y nadie ha hecho nada por controlarlo y darle la serenidad que exige.

IN. -  Entre 1 y 10, ¿En qué nivel fijaría usted las garantías de consumo halal para los musulmanes de España?

HC. - Me duele profundamente responder a su pregunta, pero entiendo que esa garantía está entre el 3 y 4.

IN. -  Antes de iniciar esta entrevista le he notado angustiado con el tema halal, ¿Quiere usted decir algo que no haya dicho?

HC. - Quiero pedir públicamente a todas las comunidades islámicas, en especial a la Comisión Islámica de España, que establezca los mecanismos necesarios de control a todas las certificadoras halal que operan en España.   Esto es necesario y es tarea de todos, pues controlando a las certificadoras y normalizando el halal en España vamos a contribuir a una de las piezas más importantes de nuestra religión, que no es otra cosa que aplicar unos protocolos comunes para todos.

En Halal Consulting tenemos abiertos nuestros archivos para todo aquel que quiera comprobar cualquier producto o servicio certificado.

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