jueves 29/10/20
Entrevista / Mounir Benjelloun

Mounir Benjelloun, el hombre que no se dejó mimetizar

* "La situación que vivimos  es peor que hace 25 años", Mounir Benjelloun

* "El 90% de las subvenciones que percibe la CIE van destinadas al pago de personas que no aportan nada, que no hacen nada y que nunca están"

* "Y están ahí porque eran amigos del señor Tatary  y porque pertenecen al clan de los sirios, de los egipcios… Y eso es lamentable e inaceptable"

* "Vamos a ser implacables con las cuentas y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que la gente sepa la verdad, y que los que han cometido irregularidades respondan por ellas"

* "Y también por los robos que se hayan podido cometer, porque para mí eso es un robo y un engaño, ya que hay mucha gente que no pueden llevar ni una bolsa de comida a sus casas, mientras que estos malgastan 4,5 ó 6 millones de euros"

 
 
TeresamartinMounir-13

La firma de los Acuerdos del 92 supuso un punto de inflexión muy importante en la historia del Islam en España, lo que impulsó todo un torrente de esperanzas en el conjunto de los musulmanes.

Ahora, después de 28 años de aquel histórico momento, entrevistamos a uno de los hombres que vivieron intensamente todo ese proceso, con sus momentos de paz y de convulsiones. Se trata de Mounir Benjelloun, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI).

Entrevista a Mounir Benjelloun / 11/07/2020 -

IN= islamnews  *  MB=Mounir Benjelloun

IN. - Todo esto parece un mal sueño…

MB. - ¿Qué quiere decir?

IN.- Quiero decir que han transcurrido 28 años desde la firma de los Acuerdos del 92 y los musulmanes en España siguen dispersos, con un panorama desolador y sin participar de una forma efectiva en la sociedad española, ¿Qué parte de culpa tiene usted en esto que parece un páramo yermo,  y qué valoración hace sobre el desarrollo de los Acuerdos del 92?

MB. - Si, parece un mal sueño, pues yo nunca imaginé que las cosas iban a llegar al punto en el que están en estos momentos. Yo di unos pasos muy importantes e hice una serie de sacrificios muy considerables para la historia del Islam en este país y pensaba que estaba haciendo lo correcto y que los problemas se iban a solucionar tras 25 años de bloqueo y de conflictos, pero desgraciadamente lo que vemos hoy es mucho peor que lo que se vivía antes del 2015.

Yo no he estado durante todos estos años que usted menciona. Mi andadura en la CIE se inició en 2012 cuando fui nombrado presidente de la FEERI y acto seguido secretario general de la CIE. A partir de ese momento yo era consciente de la realidad que se vivía en el seno de la CIE, en especial del asunto de la bicefalia y del bloqueo que ello significaba en el normal funcionamiento de la CIE, así como de la inmovilidad del señor Tatary en aquellos momentos, que impedía alcanzar cualquier tipo de consenso para avanzar en la solución de los problemas de los musulmanes.

Todos los que me antecedieron en el cargo de presidente de la FEERI decían los mismo: que era muy difícil alcanzar algún acuerdo con el señor Tatary, quien se mostraba imperturbable en sus posiciones. 

Una de las primeras decisiones que tomé como secretario general de la CIE fue acabar con esa condición impuesta de la bicefalia, ya que la realidad de ese momento era diferente, pues ya existía una plataforma de federaciones, incluso algunas de carácter autonómico, y todas ellas reclamaban su margen de representatividad, pero el señor Tatary se negaba rotundamente a que dentro de la CIE hubiera personas diferentes que pudieran compartir con él esa tarta, lo que nos obligó a utilizar los instrumentos legales que teníamos a nuestro alcance, y con eso en la mano convocamos una nueva reunión de todas las federaciones con la participación de la UCIDE.

Aquella fue una reunión histórica, ya que asistieron todas las entidades. Se firmaron los estatutos de la CIE y ahí votamos la elección de un único presidente. Aquella reunión estimuló un nuevo clima en la CIE, lo que permitió poner en marcha un gran número de acciones para atender las necesidades de los musulmanes. Pudimos configurar un proyecto y un nuevo orden en el seno de la CIE, pero aquello molesto al Estado, ya que lo que ellos querían era una persona dócil y sumisa a la que pudieran controlar y dar órdenes, al estilo del señor Tatary, y todo eso lo viví en mis propias carnes.

En cuanto a culpas, yo puedo asumir mis errores desde el momento que asumí mis responsabilidades, pero hasta ahí.

En cuanto a la valoración sobre los Acuerdos, siempre me parecieron buenos, pero nunca contamos con las personas adecuadas para desarrollarlos adecuadamente.

IN.- Una de las condiciones para la firma de dichos acuerdos consistió en que ustedes aceptaran la figura de “único interlocutor”, ¿Fue un error aceptar esa condición?

MB. - La figura del interlocutor único fue una exigencia de la propia Administración, tal como se hacía con otras confesiones, pero no hay que olvidar que el único interlocutor que había en esos momentos era la FEERI, incluso Tatary era miembro de la FEERI.  Lo que sucedió es que el Estado, al ver ciertas reclamaciones, todas ellas muy importantes para el conjunto de los musulmanes, como el tema de la financiación, la poligamia, los errores históricos y las consiguientes disculpas, el velo, etc., decidió  jugar sus cartas, y lo hizo dividiendo las filas de la FEERI, y de aquel parto nació la UCIDE con el señor Tatary al frente, ya con otros planteamientos y ya muy diferenciados de  los de la FEERI.

Divide y vencerás, dice la máxima, y eso fue lo que hizo el Estado con los musulmanes. Y le fue bien porque encontró una gran complicidad en la UCIDE.

Ahí empezaron los chantajes a la FEERI para que aceptara ciertas condiciones bajo la amenaza de quedarse fuera.  En esos momentos se nos impuso el modelo de las dos secretarias generales, una para UCIDE y otra para FEERI.

IN.- Mucho se ha hablado de aquel gesto suyo cediendo la presidencia de la CIE a Tatary, ¿Qué consecuencias tuvo esa decisión en el devenir de los musulmanes en España? ¿Se arrepiente de haberlo hecho?

MB. -Tengo que decirle que sí, que me arrepiento, pues yo lo hice con las mejores intenciones. Vivíamos momentos de gran presión por parte de algunas instituciones del Estado, ya que se nos amenazó con un real decreto mediante el cual el Estado podría reservarse el derecho de los nombramientos de los interlocutores musulmanes. Aquello era un golpe insoportable. Asistimos a una reunión en el Ministerio de Justicia, presidida por el propio ministro, Rafael Catalá.  En la puerta del Ministerio se concentraron muchas personas para protestar por la idea del Ministerio de nombrar a dedo a sus interlocutores musulmanes, pero desgraciadamente el señor Tatary estaba de acuerdo con esa idea, pue sabía que él era el preferido.

Nosotros entendimos aquella imposición como una humillación al Islam y a los musulmanes, y como éramos conscientes de que esa vejación se iba a producir, decidimos ceder la presidencia, a fin de evitar que el Islam y los musulmanes se sintieran víctimas de una ofensa tan grave.

A nosotros lo que realmente nos interesaba era constituir y sentar las bases de una institución sólida, pero lamentablemente otras personas no pensaban así.

IN.- ¿Qué pasó en la famosa reunión de Casa Árabe?

MB. - Fue una reunión dramática, una reunión de pesadilla para todos.

Y nos dieron las 2, como diría Sabina, ya que a esa hora teníamos que desalojar el salón en el que teníamos previsto celebrar la reunión. Alcanzamos esa hora sin haber debatido ninguno de los puntos previstos.

IN.- ¿Qué fue lo que lo impidió?

MB. - Pues que, llegada la hora de comienzo y con todas las federaciones presentes, nos encontramos que en el salón había dos personas que querían asistir a la reunión.

Uno era Ricardo García, subdirector general de Relaciones con las Confesiones. El otro señor era   del Ministerio del Interior, pues así nos constaba.

Manifestaron que habían sido invitados por el señor Tatary, por lo que exigieron permanecer durante toda la reunión.

Les dijimos que era una reunión interna de las entidades musulmanas, que por cortesía podíamos concederles la palabra y que dijeran lo que estimaran prudente, pero que una vez concluida su intervención debían desalojar la sala y dejarnos debatir nuestros asuntos.

IN. - ¿Y que respondieron?

MB. - Respondieron que no, que su intención era permanecer y asistir a la reunión. Y lo más lamentable es que el señor Tatary les apoyaba. Algunos miembros de la UCIDE nos llamaron radicales por pedir celebrar una reunión tan importante y decisiva para los musulmanes de España, sin más presencia que la de las personas implicadas.

Lo que más nos dolió fue la actitud de los miembros de UCIDE, que apoyaban abiertamente la presencia de esas dos personas, todo ello alentado por el señor Tatary.

Alguien de una de nuestras federaciones llamó a la Policía y una vez que se les explicó lo que pasaba, pidieron a ambas personas que abandonaran las instalaciones.

Cerramos la sesión sin alcanzar ningún acuerdo. Pero cual fue nuestra sorpresa que UCIDE decide seguir con la reunión en otros espacios, apoyado por los miembros de CISCOVA, que ahí quede, todo ello por recomendación del subdirector general, ya que la idea era confeccionar un acta y registrarla en el Ministerio de Justicia, y así se hizo. Y gracias a ese gran complot y a esa gran mentira el señor Tatary salió elegido presidente de la CIE

IN. - ¿Van a asistir a la reunión para la elección de presidente de la CIE del día 18?

MB. - Por supuesto que no vamos a participar en una Comisión Permanente (CP) en la que no están garantizados los mecanismos de participación de todos. Otra de las razones por la que no participamos es que la CIE no tiene proyecto para solucionar los problemas de los musulmanes, así como que la CIE está atada a las directrices del Estado. También porque la CIE no alcanza en transparencia ni a la más pequeña de las asociaciones musulmanas de España. También porque nuestra asistencia tan solo serviría para completar el número 25 (número de miembros de la CP), porque nosotros no somos números, somos personas que tienen un proyecto y así lo demostramos desde 2012 hasta 2015 con todas nuestras iniciativas en sectores como educación y otros.

Desde la FEERI hemos dado pasos para que la UCIDE atienda nuestra oferta de pasar página e iniciar una nueva etapa de colaboración, y a tal fin hemos propuesto una Mesa de Diálogo con la que están de acuerdo todas las federaciones, no así la UCIDE, cuyo comportamiento infantil tiene indignadas a todas las entidades musulmanas de España. 

Este posicionamiento inamovible de las personas que dirigen la UCIDE y la CIE es la herencia del señor Tatary, ya que son incapaces para aceptar un diálogo en una mesa; menos aún, van a aceptar críticas sobre su gestión.

Ellos están convencidos de que el Estado les dará lo que pidan con tal de permanecer y no mover nada, sin necesidad de que nosotros estemos, es decir, que para ellos nuestras aportaciones son innecesarias porque el Estado ya les provee de lo que quieren.

 

IN. - ¿Qué puede ofrecer la FEERI al conjunto de los musulmanes y a la sociedad española en general?

MB. - La FEERI, desde su constitución, siempre ha tenido como objetivo colaborar con las instituciones en un intento de normalizar la presencia del Islam en España.

El Islam forma parte de la historia de este país, y como tal está reconocido como de `notorio arraigo´. Los musulmanes españoles trabajamos de forma incansable para que nuestra presencia y nuestras aportaciones sean beneficiosas para el conjunto de la sociedad española.  Desde la FEERI venimos organizando congresos, seminarios, etc., todo ello en un intento de reunir distintas sensibilidades que favorezcan la tolerancia y comprensión mutua.  En ese sentido, la FEERI siempre va a estar junto a aquellos valores que tengan como esencia implementar una sociedad equilibrada, justa y cohesionada. Desde la FEERI siempre hemos propugnado la idea de “mezquitas abiertas”, una forma de dejar atrás modelos encerrados en sí mismos, así como participar de forma clara y abierta en todos los asuntos que afecten a la comunidad de vecinos. Quiero decirle con esto que nos sentimos parte de la sociedad y que en base a esa idea queremos participar y aportar todo lo que esté en nuestras manos para que la convivencia y la relación humana sean una constante en nuestras vidas.

IN. - Hace unos días, un miembro destacado de la CIE, señalaba muchas irregularidades en el funcionamiento interno de UCIDE-CIE, hasta el punto de solaparse y confundirse, sin embargo, nadie dimite, ¿Qué opinión le merece todo esto y qué piensan hacer al respecto?

MB. - Las irregularidades que denuncia el señor Ratbi ya venimos haciéndolo nosotros desde hace tiempo, siendo esa una de las muchas razones por las que no queremos participar en esa CP.

Fíjese que ese hombre denuncia estando dentro, y aun así se muestra incapaz de solucionar nada de lo que traslada a la opinión pública. El señor Ratbi se ha sentido utilizado y ahora se ha dado cuenta que no era más que un simple número que sumaba a la hora de las votaciones.

Nosotros tenemos claro que una vez se conozca la sentencia de noviembre vamos a pedir una auditoria sobre las cuentas de la CIE. 

Una de nuestras obligaciones es cuidar de que las cuentas estén como deben estar. Ya en 2012, cuando accedí a la presidencia de la FEERI, denuncié las irregularidades contables de la propia FEERI, ya que se habían recibido 500.000 euros que desaparecieron entre amiguetes. Así que, tal como hicimos con nuestra propia institución, lo haremos con la CIE cuando llegue el momento.

IN. - El presidente de Jóvenes Musulmanes de España, Mohamed Saíd Alilech, denunciaba en un vídeo que el 80% de los ingresos que percibe la CIE se destinan a pago de salarios, es decir, algo más de 4.000.000 de euros en diez años, lo que viene a ser unos 400.000 euros por año, lo que significa que cerca de 35.000 euros mensuales se destinan al pago de salarios, ¿Qué opina al respecto y qué piensan hacer al respecto?

MB. - Es algo parecido a lo que le comentaba antes, que ese tipo de irregularidades en la CIE ya son endémicas, y ya no solo en la CIE, sino también en la UCIDE, porque ese dinero es público y como tal exige total transparencia en su gestión.

Llevan 28 años sin convocar un congreso, sin organizar un simple evento informativo sobre su gestión al frente de los asuntos musulmanes de España.

Ya como miembros del Fondo Ibn Jaldún denunciamos todo esto, tanto como que consideramos que del total de las subvenciones que percibe la CIE el 90% va destinado a pagar a personas que no aportan nada, que no hacen nada y que nunca están, y eso es un fraude tremendo, eso es intolerable.  En la CIE es que no hay ninguna estructura organizativa útil. Lo que hay es una red de personas que están contratadas en algunas Comunidades Autónomas que ni siquiera viven en ellas ni conocen su realidad y están ahí, y están ahí porque eran amigos del señor Tatary y porque pertenecen al clan de los sirios, de los egipcios… Y eso es lamentable, créame, totalmente inaceptable.

Que el señor Alilech se entere de eso ahora parece una broma de mal gusto, pues Alilech siempre mostró apoyo a ese tipo de conductas, y ahora dice lo que nunca se atrevió a decir antes, ya que nunca hizo gesto alguno para pedirle a Tatary algún tipo de explicaciones, menos aún sobre las cuentas de la CIE y UCIDE.

Explicaciones sobre las cuentas vamos a pedírselas a todos, incluida la Fundación Pluralismo y Convivencia, que ha tolerado ciertas cosas.

Déjeme decirle que en lo referido a las cuentas vamos a ser implacables y que no pararemos hasta conocer el destino de cada céntimo, que haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que la gente sepa la verdad y que los que han cometido irregularidades respondan por ellas. También  por los robos que se hayan podio cometer, porque para mí eso es un robo y un engaño, sobre todo cuando vemos que hay mucha gente que no puede llevar ni una bolsa de comida para sus casas y vemos a todos estos malgastando  4,5 ó 6 millones de euros, todo ello sin tener un mínimo de proyecto, y como no tienen proyecto, ni quieren tenerlo, la forma más fácil de gastar ese dinero es repartirlo entre los amigos.

Resulta indignante la posición de la Fundación Pluralismo y Convivencia, dependiente del Ministerio de Justicia, que tolera y acepta ese tipo de justificaciones, cosa que también denunciaremos en su momento, que nadie lo dude.

IN. – Hace unos días recibimos un correo de una chica que pedía información sobre cómo realizar algunas gestiones para optar a una plaza de profesora de religión, ¿Por qué no existe una ventanilla que atienda y resuelva este tipo de asuntos y otros parecidos y diferentes?

MB. - Volvemos a lo que le decía antes: no existe una estructura capaz de atender las necesidades más simples de los musulmanes que viven en España.

Nosotros iniciamos una estructura organizativa en 2012, que la actual CIE nunca supo mantener y fortalecer. De haber continuado en esa línea la solicitud de esta persona habría sido atendida y solucionada la cuestión que expone, pero desgraciadamente ni la CIE ni la UCIDE hicieron nada por acercar servicios útiles a los ciudadanos musulmanes.

IN. - En nuestra redacción recibimos muchas quejas sobre el funcionamiento de la CIE. Una que nos ha llamado  la atención es la de unos jóvenes que han contraído matrimonio ante el presidente de una asociación religiosa. En su misiva se lamentan amargamente de los altos precios que estos presidentes aplican a sus servicios, así como que no extienden ni recibos ni facturas por los mismos, tanto como que tales ingresos van directamente a sus bolsillos, sin que las entidades que presiden se beneficien en modo alguno, ¿Qué puede hacer la FEERI para frenar este tipo de acciones?

MB. - Le agradezco que me haga esa pregunta. Mire, la FEERI ha hecho un gran trabajo en ese campo, pues hemos organizado una serie de cursos para todas esas personas que tienen la responsabilidad de unir en matrimonio lo hagan en base a unos niveles de calidad, por lo que se ha impartido formación sobre cuestiones administrativas, jurídicas y religiosas, de modo que todo se haga conforme a unos estándares de calidad contrastada, por lo que creamos la figura del “imam acreditado”.

Efectivamente, y como usted dice, se han dado episodios muy lamentables, ya no solo en cuanto al dinero, sino también porque no se han seguido los procedimientos administrativos correspondientes, lo que produjo graves quebrantos a las familias, todo ello por actas mal redactadas y mal inscritas, incluso se han dado casos en los que algunas personas no han podido demostrar fehacientemente la identidad de sus padres.

Desde la FEERI ya estamos aplicando estos procedimientos en algunas Comunidades Autónomas.

Todo esto ocurre porque hay un vacío que ni la CIE ni la UCIDE han sabido cubrir, únicamente ocupados en “cuánto vamos a ingresar”.

Tenemos una CIE incapaz de solucionar cualquier problema que surja, por lo que ante ese vacío de control pasa lo que usted cuenta, que los que tienen atribuciones para celebrar matrimonios no se sienten controlados y ponen los precios que les da la gana y sin tener en cuenta la calidad ética y moral del acto que presiden, lo que se convierte en un negocio y en un chollo para muchos, situación que lamentamos y en la que pondremos nuestro empeño para que no siga produciéndose.

IN. -  Dentro de unos días se va a elegir al nuevo presidente de la CIE, ¿Van a cambiar en algo las cosas?  ¿Qué rumbo cree que va a tomar la CIE en este nuevo episodio de su historia?

MB. - Efectivamente, la UCIDE ha elegido a un nuevo presidente o lo que es lo mismo: un doble Tatary, que pertenece a una era que no ha dado frutos, ya que siempre formó parte de esa cúpula que cuidó y acuñó Tatary que, por cierto, nunca hizo nada por la unión y el consenso de los musulmanes.

A la vista de lo que hay, no tenemos esperanzas de que salga algo positivo, lo que aumentará la indignación y el pesar de los musulmanes de España.

Si durante 28 años la gente no se ha sentido representada por estas personas, difícilmente lo van a hacer ahora estando los mismos y con las mismas ideas. El panorama es absolutamente decepcionante para todos.

IN. - Llama mucho la atención que, en su Junta Directiva, al igual que en la de la UCIDE, solo haya una mujer, ¿Puede explicar por qué?

MB. - Bueno, en la FEERI tenemos 2 mujeres (sonríe Benjelloun). Una de ellas está encargada de cuestiones relativas a la mujer, así como de Imagen y Comunicación. La otra tiene bajo su responsabilidad el departamento de Traducción y Difusión del Islam.

Nosotros queremos incorporar a la mujer y elevarla a todas las tareas de la FEERI, pero está resultando difícil porque en nuestras comunidades y federaciones la implicación de la mujer sigue siendo escasa, aunque va en aumento, de ahí que estamos poniendo nuestro empeño en que se acerquen y se interesen para que puedan participar de forma activa en todos los procesos organizativos de la FEERI.

El papel de la mujer resulta vital en nuestras aspiraciones de futuro.

IN. - Uno de los temas más recurrentes es el de la participación de la juventud, ¿Qué acciones piensa poner en marcha para alentarles a que dejen a un lado su hastío y decidan participar?

MB. - El último congreso de la FEERI, que se celebró en Barcelona, estuvo dedicado íntegramente a la juventud, a tratar sus inquietudes y a conocer sus aspiraciones. Estuvieron presentes más de 400 jóvenes venidos desde distintos sitios de España. La convivencia fue muy enriquecedora, ya que se organizaron debates y todo transcurrió en un ambiente formidable. Tengo que decirle que el nivel académico de esa juventud es muy alto, lo que favorece sus aptitudes sociales, favoreciendo su implicación en la sociedad española, siempre desde una visión integradora y claramente solidaria con los principios de convivencia que rigen en España.

IN. - Mucho se habla sobre la intervención del Estado en la actual configuración de la CIE y en su modus operandi, ¿Hasta qué punto es cierto todo esto y en qué formas lo hace?

MB. - La intervención existe, y existe porque saben que tenemos unas instituciones débiles. El intervencionismo existe porque nunca tuvimos unos representantes con suficiente capacidad y personalidad para elaborar un proyecto serio y digno de respeto.

Resulta inimaginable que el Estado pretenda inmiscuirse de una forma directa en los asuntos y las decisiones de la Conferencia Episcopal o bien en el de otras instituciones religiosas, como puedan ser la judía o la evangélica; en cambio, sí lo hace en los asuntos de los musulmanes, y eso es porque no hemos construido una organización seria y con personalidad suficiente para ser respetada y considerada por las instituciones del Estado.

Los musulmanes de hoy hemos adquirido la madurez suficiente para construir un nuevo relato, y queremos hacerlo desde nuestra propia dignidad y desde nuestra propia identidad, pero queremos hacerlo en libertad y en todo momento respetando el marco legal vigente, pero eso, sí, sin más injerencias que nuestros aciertos y nuestros errores.

 

 

 

 

Mounir Benjelloun, el hombre que no se dejó mimetizar