sábado 21.09.2019
ahora vacío

Castillejos, el gran almacén regulador del norte

* Castillejos sufre un extraordinario desabastecimiento de productos of Ceuta
 
 
Lleno en el norte
Lleno en el norte

La decisión de suspender las actividades del porteo mecanizado durante el tiempo que duren las obras en la frontera de El Tarajal, supone un enorme contratiempo para quienes viven de esta actividad.

El verano en el norte de Marruecos está siendo desconocido para todos, pero no por falta de visitantes, sino por todo lo contrario, pues nunca antes se había registrado tanta afluencia de personas venidas del sur del país.

La presencia de tan alto número de visitantes ha propiciado un alta en el precio de todas las cosas, muchas de los productos y servicios han experimentado subidas de un 200%. La oferta inmobiliaria ha conocido subidas extraordinarias, pues una noche que antes costaba 300 dírhams, ahora vale 1200 dírhams. Muchas personas han decidido dormir en sus coches y quienes no han podido pagar precios tan altos decidieron pasar la noche al raso.

Las aglomeraciones en las carreteras han colapsado todas las vías de acceso a Tetuán y a toda su provincia, incluida la ciudad de Uad Lau, a 40 km de Tetuán.

El sector de la alimentación es el que más ha sufrido tan ingente número de visitantes, lo que ha significado una merma importante de sus existencias, sobre todo de productos llegados desde Ceuta. Los almacenes en Castillejos están vacíos. No hay producto  “of Ceuta”. La demanda es bestial y urge llenar los almacenes.

Castillejos es el gran almacen regulador del norte. Desde esta ciudad se distribuye producto para todo Marruecos y parte de África. Puede parecer que todo está en manos de muchos, pero no es así, el control lo ejercen tres o cuatro almacenistas de gran potencia que toleran y controlan a su antojo la actividad de otros más pequeños, necesarios a fin de cuentas para presentar un panorama mercantil y participativo, tanto a nivel social como ante las autoridades competentes. Todos tienen derecho a vivir, es la filosofía que impera en este singular mercado del contrabando entre Ceuta y Marruecos, pero siempre bajo un control exhaustivo que a simple vista parece no existir.

La decisión de parar el porteo mediante vehículo dispara las preocupaciones de un sector ya de por sí vigilado y expuesto a grandes inspecciones por parte de Aduanas Marroquíes. De hecho, la Agencia Tributaria de Marruecos está reforzando sus oficinas en el norte, especialmente en las zonas colindantes a Ceuta, lo que aumenta considerablemente los riesgos de los comerciantes dedicados al contrabando desde Ceuta.

Falta ver la respuesta de todas estas personas ante la “parada indefinida” anunciada por la Delegación del Gobierno en Ceuta, pues tal decisión podría significar el cierre inmediato de muchos comercios en la vecina Castillejos o bien decidirán medidas de protestas para presionar a las autoridades para que no les quiten el único medio de vida que conocen.

Hace poco un grupo de porteadores firmaron un documento dirigido a la Administración de Aduanas solicitando “mejoras” para sus condiciones de trabajo, exaltando que es su único medio de vida. En el documento pedían incluir un lugar adecuado para realizar sus rezos en el parking que se les había habilitado como punto de espera cerca de la frontera.

La demanda de producto es extraordinaria. De momento lo que están haciendo es preparar a los porteadores de a pie para que agilicen sus idas y vueltas a fin de restablecer un stock de mercancías ya en mínimos.

Se espera un otoño caliente. Y la Agencia Tributaria marroquí no pierde de vista la situación, tampoco a los porteadores y a los almacenistas a los que proveen.

Castillejos, el gran almacén regulador del norte
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