sábado 04.07.2020
PERIODISTAS SIN LEY

Acreditaciones sin valor legal, sin vigencia y que son recuerdo

* Un artículo de opinión empuja a algunos profesionales del periodismo a mostrar sus acreditaciones en Marruecos, algunas ya caducadas y sin valor legal

http://www.ceutaldia.com/opinion/mail-al-director/intrusos/20200612183509220428.html
 
 
Acreditaciones sin valor legal, sin vigencia y que son  recuerdo

Un artículo de opinión, publicado el 12 de junio en el digital ceutaldía.com y firmado por Abdelmalik Mohamed, ha generado cierta polémica entre algunos profesionales del periodismo afincados en Marruecos, quienes se han apresurado a publicar en Twitter sus acreditaciones a fin de demostrar que están debidamente acreditados en el país como periodistas extranjeros, pero tal premura en justificar sus credenciales, tal calamo currente, les hizo olvidar que estamos en 2020, ya que publicaron las de 2019, ya caducadas y sin valor legal, así invalidándose a  mismos, lo que hace pensar que tiempos pasados fueron mejores, y que la acreditación de 2020 no existe porque no la tienen.

El artículo de opinión en cuestión no cita nombres, pero sí que deja en el aire la idea de que algunos periodistas españoles que escriben desde Marruecos no cumplen debidamente con la ley a no estar acreditados oficialmente como periodistas extranjeros en el país.

Algunos de estos profesionales del periodismo intentan justificar lo que a todas luces resulta injustificable, que no dudan en darse por aludidos, y que demuestran suficientes arrestos para dar una imagen de normalidad profesional en Marruecos, cuando la realidad es totalmente distinta.

Otros, no afincados en Marruecos, salieron en defensa de la libertad de prensa, aduciendo que en Marruecos no existe tal derecho, cuestión que el artículo de opinión no aborda en ningún momento, limitándose a tratar una situación de legalidad. 

Estos profesionales del periodismo, los que han salido para lanzar sus improperios sobre el artículo de opinión de Abdelmalik Mohamed, conculcan el derecho de opinión en el que se inspira el artículo en cuestión, siempre en el marco de esa libertad de expresión de la que tanto hablan.

Son esas plumas, algunas de ellas absolutamente insanas, que viven gracias al Islam y a los musulmanes, rebosantes de inquina hacia Marruecos, esas que olvidaron su expulsión de tribunas preferentes y hoy cobijadas bajo sombras menores, son las que salen de sus refugios para tildar el artículo de opinión de Abdelmalik como “tribuna inaceptable”, así transmitido a personas cercanas a sus endémicos y enfermizos contubernios, así olvidando el derecho de opinión, el derecho a decir lo que se piensa.

No existe peor censor que el periodista que intenta tapar la boca de quien decide expresar lo que piensa, tal vez porque se piensan inalcanzables e intocables, tal vez porque se piensan mejores y muy importantes, pero por muy fuertes que se tengan y por muchas esclusas que antepongan, la verdad siempre se abrirá paso.

El tal Subestimar nunca fue buen consejero.

Acreditaciones sin valor legal, sin vigencia y que son recuerdo
Comentarios