jueves 29/10/20
ENTREVISTA TIERRA Y CULTURAS

"Para que cesen los mensajes que promueven el odio en nuestra sociedad, a través de las redes, tenemos que denunciar", María Victoria Caro, ONG Tierra y Culturas

* Redacción - Entrevista

* María Victoria Caro Bernal es la cara visible de Tierra y Culturas, una asociación madrileña que busca en la cultura y en el activismo social soluciones para las injusticias que intentan cercenar libertades y derechos sociales  https://www.ongtierrayculturas.org/

* Es gestora cultural, actriz y poeta. Vive en Madrid desde hace casi 30 años. Está felizmente casada con un profesor del British Council. Tiene tres cargos honoríficos en el Ateneo de Madrid. Es activista por los Derechos Humanos y se confiesa firme defensora de la Causa Palestina

 
 
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María Victoria Caro

IN. - ¿Qué es Tierra y Culturas?

MV.- Es una modesta asociación que nació en 2013 para que el humanismo y el ecologismo se dieran la mano, desde la buena guía de los Derechos Humanos, aportando actividades culturales de interés artístico, humano, social, político, científico, ecológico y espiritual en todas sus dimensiones. Una manera de tejer la paz. Como sabemos, no hay verdadera paz sin justicia, por eso aunamos los valores culturales de nuestra humanidad diversa. En las calles y en las plazas, con pancartas y uniendo nuestras voces. La solidaridad incondicional y sin vergüenzas hacia los más desfavorecidos o marginados socialmente es una de nuestras prioridades. Queremos sumarnos a la construcción de un mundo mejor, de una sociedad más justa y feliz. Ser fértiles en una tierra herida por guerras y genocidios, por cambio climático y océanos contaminados. Contribuir al mejor desarrollo de la vida en toda su diversidad de formas. Aportar lo que sabemos, comprometidos desde un claro activismo, porque así se nos demanda. Somos una asociación con ideales para el aquí y el ahora.

IN . - La semana pasada presentaron ante Fiscalía una recopilación de sitios digitales localizados en internet por difundir mensajes e idearios islamófobos, ¿Qué esperan conseguir con este tipo de denuncias?

MV.- Para que cesen los mensajes que promueven el odio en nuestra sociedad, a través de las redes, tenemos que denunciar. La última denuncia enviada a la Fiscal General del Estado ha sido por islamofobia. Esto forma parte del Proyecto Derechos Humanos Contra los Delitos de Odio, de nuestra asociación Tierra y Culturas. Desde este proyecto esperamos parar una creciente y preocupante islamofobia en las redes, pero no solo actuamos contra las mentiras islamófobas. Queremos que se respete la libertad religiosa sin añadir mentiras que implementen el odio, sea hacia la religión que sea. Debemos impedir, con los recursos legales que tenemos para ello, el odio y el rechazo a personas musulmanas, cristianas, judías, budistas, etc., quienes solo por su confesión religiosa, se puedan ver perjudicadas injustamente, cuando no víctimas de la deriva de los delitos de odio: los insultos, las palizas y hasta los asesinatos. 

IN. - Según los datos anunciados hace unas horas por el Ministerio del Interior, los delitos de odio que más aumentaron en 2019 fueron los de “racismo/xenofobia”, con un incremento del 20,9%, al pasar de 426 en 2018 a los 515 en 2019, ¿Qué le parece este aumento tan significativo?

MV.- Me preocupa mucho. La brutalidad policial me indigna. Hay que evitar cualquier ápice de odio, zanjando su comienzo. Las mentiras que inciten al odio en las redes de Internet es un ejemplo. Hay que denunciar estos abusos racistas que se producen en las instituciones, en la sociedad, en la policía y en las discriminatorias leyes de extranjería, o bien ayudar a las víctimas para que denuncien. Que aumenten los casos de racismo y xenofobia quiere decir que cada vez hay más personas sufriendo injustamente solo porque tiene un color de piel distinto o unos rasgos diferentes, no importa que haya tenido que salir de su país natal por imperiosa necesidad y para trabajar decentemente. A todo el dolor por el desarraigo se le suma el racismo. Es vergonzoso. No debemos ignorar los testimonios de las personas racializadas. Ellas son quienes viven ese desprecio y ese rechazo ante las diferencias contínuamente. Aprendamos de las experiencias de los racializados para cambiar. La igualdad en los derechos es fundamental. No debemos discriminar. Ninguna sociedad puede considerarse avanzada y democrática con esos altos porcentajes de racismo. Hay que luchar por políticas democráticas y sociales igualitarias. Educarnos en la multiculturalidad y aceptar el crisol de razas que hay dentro de nuestra sociedad. Hay diversidad, luego debe de haber aceptación y comprensión del diferente, desde lo cotidiano a lo espiritual, sin ningún rechazo por nuestra parte hacia sus culturas y expresiones religiosas. En una ocasión trabajé como actriz para un programa de cámara oculta en una escena en la que interpreté a una gitana que leía la buenaventura y pude comprobar ese rechazo por mí misma.

IN. - ¿Acaso está arraigando el odio en las sociedades modernas como forma de pensamiento/sentimiento? ¿Qué tipo de terapia social recomienda?

MV.- Está arraigado y parece que hay mucho interés en que cada vez ese odio esté más extendido aún. Constantemente me vienen mensajes, artículos, imágenes y vídeos que incurren en delito de odio. Ninguna persona, ningún colectivo, asociación o partido político debe inventar falsedades para crear o fomentar el odio. Las más vulnerables son las personas migrantes, refugiadas o los grupos que estén en peligro de exclusión social en España, en Europa o en el mundo. Se puede hacer muchísimo daño. Un daño irreparable con los bulos. La mejor terapia es la preventiva. Hay que formarse más y mejor, educarnos y educar a nuestros hijos en la igualdad de derechos. Conocernos en profundidad, no dejarnos engañar y no tolerar los delitos de odio. Eso sería “enfermar” socialmente. Actuar siempre con coherencia ante las injusticias, vengan de donde vengan. La mejor terapia sería educarnos para ser personas comprometidas con la verdad y los derechos. Nunca mirar para otro lado, cuando estalle un delito de odio. La terapia es aprendizaje y observación de uno mismo y de nuestro entorno.

IN . - Usted es gestora cultural y poeta, y su trabajo creativo trasciende fronteras ¿Qué opina de la actual escena cultural española?

MV.- Haciendo un paréntesis desde marzo de este año hasta ahora por la emergencia sanitaria, que ha sido terrible para todos y en especial para el mundo de la cultura, mi opinión es favorable, porque se respira libertad, que es uno de los apoyos más importante para la creación individual y colectiva. La cultura es de todos y debe llegar a todos. No hay otro desarrollo posible. El panorama cultural es muy rico y diverso. Invita a la participación y al aprendizaje. La mayor oferta cultural en España todavía está muy centralizada en Madrid. Yo participo vivamente desde el Ateneo de Madrid, organizando muchos eventos de manera altruista, como socia de esa institución.

IN. -  Y ya puestos, ¿Cuál es su opinión sobre la actual escena cultural árabe?

MV.- Lo que he conocido en Marruecos, Palestina, Túnez y en Emiratos Árabes me ha gustado. Mi criterio es desde la poesía, por haber participado en encuentros con poetas, aunque también he escuchado mucha música y a cantantes árabes. He podido conocer muy buenos escritores y poetas. Me gustaría conocer el idioma árabe para poder apreciar con más plenitud a algunos poetas que ya admiro, porque han sido traducidos. Es muy importante que sean traducidas todas las buenas obras árabes al castellano. Todas las peculiaridades culturales de unos y otros deben ser convertidas en riqueza cultural. Sumar es mejor que dividir. En España y en los países árabes la mejor apuesta cultural siempre debería ser por la multiculturalidad. Los logros intelectuales y artísticos de los migrantes residentes en Europa o en el mundo árabe, vengan de donde vengan, deben ser sumados. Han venido a Madrid poetas marroquíes y emiratíes invitados por mí. Ha sido todo un éxito siempre. No debemos olvidar la gran labor de Casa Árabe. Gracias a esta institución en Madrid tenemos una idea más clara de toda la riqueza cultural de los países árabes.

IN. - “Lino blanco” (Cuadernos de Parasol, 1986), “Tierra amada. Espíritu de perfección” (Vive Libro, 2014) “Tierra amada. Espíritu de perfección” (en árabe, castellano e inglés (Nueva Estrella, 2019) y (en árabe y castellano (Editorial Diwan, 2020) “Cetro de espinas vivas”, en farsi y gallego (Tulipa Editora, 2019), son algunas de sus obras, también ha participado en varias antologías, ¿Qué tiene entre manos en estos momentos?

MV.- Muchos eventos culturales interesantes y otro poemario para noviembre. Como directora de la Colección Voces Amigas, son varios los libros de varios autores los que darán luz desde la editorial que nos ampara: Nueva Estrella

IN. - ¿Cómo consigue sustraerse al mundo de los ruidos y de las tensiones sociales para encontrar sitio y paz y poder imaginar y escribir?

MV.- No me gusta desligarme del resto de las personas y sus necesidades. Vivo en el mundo y me he acostumbrado a los ruidos y tensiones. Son los que a veces me inspiran mi poesía social. Escuchar el silencio está bien, pero desentenderse del pálpito social es contrario a mi ser y a mi estar aquí.

IN. -  ¿Qué lectura hace usted de todo lo sucedido con el Covid-19?

MV.- Me siento todavía aletargada por la cuarentena que hemos pasado, aunque no totalmente todavía. Pienso que vivimos una situación excepcionalmente mala. Saber que han muerto de ese mal vírico tantos miles personas es muy triste. Estoy muy esperanzada en que saldremos adelante en España y en el mundo con muchas lecciones aprendidas. Proteger a los sanitarios y dotar de recursos nuestro sistema público de salud son dos de ellas. No a la privatización de lo público.

IN. - Usted siempre ha seguido de cerca la situación de los musulmanes en España, así como que últimamente se han vivido momentos de enorme tensión por quedar cuestionada la representatividad de la CIE ¿Qué valoración hace de los 28 años transcurridos desde la firma de los Acuerdos del 92?

MV.- Como bien decís, en varios artículos publicados al respecto en Islam News, después de casi tres décadas del Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España, todavía se siguen arrastrando los mismos problemas, sin que se hayan solucionado. Ya sabemos que existe una insuficiencia de cementerios para musulmanes en España, por ejemplo. El aprendizaje del Islam para niños musulmanes en colegios es otro de los problemas entre cientos. Las personas que firmaron ese acuerdo no han sido responsables. Sus divisiones han dejado pésimos resultados. Ojalá que el conocimiento de todo lo que se ha dejado de hacer por parte de todas las asociaciones de musulmanes en España sea el principio para reorganizar y enmendar todo lo que no se ha hecho o se ha hecho mal. Gracias por vuestra gran labor de difusión.

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